LA POLICÍA alemana ha detenido a dos hombres de origen vietnamita como sospechosos de haber participado en la matanza ocurrida en la medianoche del pasado lunes un restaurante chino de la localidad alemana de Sittensen (Baja Sajonia).
Siete personas, todas de origen asiático, murieron a tiros en ese restaurante, incluido la pareja que regentaba el local.
La hija de la pareja, una niña de dos años de edad, de nacionalidad china y pasaporte británico, sobrevivió a la matanza y se encuentra bajo protección policial y supervisión médica en un lugar no revelado.
La jefa de la comisión especial establecida por la Policía, Petra Guderian, informó en rueda de prensa de que los dos hombres detenidos son de nacionalidad vietnamita, tienen 29 y 31 años respectivamente y hasta ahora no han querido hacer declaración alguna. Los dos hombres fueron capturados pocas horas después del crimen en un control rutinario en la localidad de Wildeshausen, cercana al lugar de los hechos, a bordo de un pequeño automóvil azul, igual a uno que había sido visto a la puerta del restaurante.
Guderian señaló que la investigación, en la que participan un centenar de agentes, continúa en distintos frentes, pero no dio las pistas que baraja la policía y se negó a entrar el terreno de la especulación.
La comisaria, que compareció flanqueada por oficiales de la policía criminal del estado federado de Baja Sajonia, informó de que tres de las personas asesinadas en el restaurante no han podido ser aún identificadas.
Las cuatro víctimas identificadas son el matrimonio que regentaba el restaurante, ambos chinos de Hong Kong con pasaporte británico, y una camarera tailandesa, así como otra malaya, cuyo marido fue quien descubrió el múltiple crimen.
Guderian declaró que el móvil del asesinato está aún por determinar, aunque los medios de comunicación barajan posibilidades como una posible acción de castigo de una mafia o un drama familiar. Los cadáveres de las seis personas asesinadas a tiros, tres hombres y tres mujeres, fueron hallados por la policía en el restaurante poco después de la medianoche.
La alerta fue dada por un hombre, de 47 años de edad, que acudió al restaurante a las 23.30 horas GMT a buscar a su esposa, quien trabajaba en el local y que asimismo está entre las víctimas mortales. |