La consejera de Cultura, Miren Azkarate, calificó de «histórico» el convenio firmado ayer en Baiona que persigue la revitalización del euskera en Iparralde. «Este acuerdo de colaboración ha obtenido el beneplácito de los Estados español y francés y, por primera vez, el euskera tendrá una política lingüística transfronteriza pública y oficial en Iparralede», añadió.
El convenio, que contará con un fondo de 1.450.000 euros para 2007, tiene como objetivo impulsar la presencia del euskera en todos los sectores de la vida social pública y privada, preservar y acrecentar la calidad lingüística del euskera oral y escrito, tanto en el uso público y privado, y suscitar el interés y la motivación hacia la lengua, fortaleciendo la adhesión de la sociedad con el fin de aumentar la eficacia de las medidas anteriores.
Azkarate añadió que «no existe en otros ámbitos un acuerdo de esta índole entre el sur y norte de Euskal Herria». Por ello esta firma concede una «especial importancia» al pacto. El acuerdo lo firmaron la consejera, el presidente del Organismo público de la lengua vasca, Max Brisson, el viceconsejero de política lingüística, Patxi Baztarrika, el subprefecto de Baiona, Jean Jacques Caron, el vicepresidente del consejo regional de Aquitania, Frantxua Maitia, el presidente de la asociación de Municipios a favor de la cultura vasca, Vicent Bru, el director del EEP, Jean Claude Iriart, el comisionado del lehendakari para las Relaciones Exteriores, Jose Mari Muñoa, y la directora de coordinación de la viceconsejería de Política Lingüística, Miren Mateo.
Sobre los posibles resultados de esta colaboración «muy estrecha», Azkarate no dudó en afirmar que «redundará en beneficio de la lengua», dado que el acuerdo no se limita a «una mera colaboración», sino que «viene bien provisto de contenido» a través de los convenios que se firmarán cada año entre asociaciones, medios de comunicación y demás entidades dedicadas a la promoción de la lengua y la cultura vasca. «El euskera necesita todo nuestro apoyo, por encima de toda estructura jurídica, debido a que institucionaliza la colaboración entre todos nosotros», defendió la consejera. «El acuerdo es histórico porque revela que es posible trabajar conjuntamente a favor de lo que nos une, respetando y aceptando las estructuras jurídico-administrativas propias de cada territorio», explicó Miren Azkarate. |