LA ONU consideró ayer que sólo una acción mundial «rápida y concertada» que incluya políticas, legislación y medidas educativas logrará reducir la vulnerabilidad de las poblaciones ante el inevitable aumento de los desastres naturales como consecuencia del calentamiento del planeta.
El director de la Agencia de la ONU para la Reducción de Desastres Naturales (ISRD), Sálvano Briceño, sostuvo que el reciente informe del Grupo Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) confirma que ese fenómeno agravará la vulnerabilidad actual y que se deben «tomar medidas rápidas» para contrarrestar sus efectos.
Briceño, durante una conferencia de prensa ayer en Ginebra, insistió en que esas medidas deben orientarse a «acciones y estrategias comunes», que incluyan «las políticas públicas, los aspectos legislativo, educativo, así como la creación de sistemas de alerta temprana».
El informe del IPCC, presentado la semana pasada en París, concluye que a finales de siglo la temperatura aumentará entre 1,8 y 4 grados centígrados, con respecto a los niveles actuales, al tiempo que el nivel del mar se elevará entre 18 y 59 centímetros. Además, el cambio climático provocará el aumento de la acidez de los océanos, lo que repercutirá en un agravamiento del fenómeno de "El Niño", según los científicos.
Briceño opinó que esos pronósticos permiten, a la vez, prever «un incremento de las olas de calor y un calentamiento del mar que causará huracanes, tifones y ciclones cada vez más intensos».
Por el lado de las precipitaciones, éstas disminuirán provocando sequías cada vez más severas y frecuentes en algunas regiones, mientras que en otras partes del mundo las lluvias se intensificarán, provocando inundaciones y deslizamientos de tierra, agregó el experto.
El responsable del ISRD recomendó a los gobiernos que garanticen que «las políticas y los presupuestos estén disponibles para la reducción de riesgos en casos de desastre, que hay instituciones responsables en ese ámbito, que las viviendas, hospitales y escuelas se construyan en lugares y con materiales seguros», entre otras medidas.
Asimismo, Briceño propuso incluir en todas las materias escolares nociones útiles para prevenir riegos ante posibles catástrofes, ajustar las prácticas agrícolas para reducir las pérdidas en casos de inundaciones o sequías, proteger las zonas costeras y evitar la erosión de los terrenos. |