| Gutunak |
 |
|
|
 |
|
El diablo anda suelto
Al ver la foto de De Juana Chaos me ha causado un temor que más que psicológico lo era como un batacazo a la misma médula. Porque la médula del Reino de España podría llegar a temblar por una u otra bomba, o un tiro en la nuca de alguien, De Juana podría morir, pero una vez más ha decidido hacerlo matando. Este etarra que ha asesinado a 25 personas se podría convertir en un mártir de la izquierda abertzale. Un esqueleto cubierto apenas por una piel que día a día se desgasta de su adiposidad, quedando sólo el cuero, levanta el puño y no se arrepiente de nada. Los ideales de algunos oscurecen eclipsados por las fronteras y los valores humanos y sus derechos reinan por su ausencia, y tal personaje ahora agoniza. Azuza De Juana Chaos el hacha que enrosca la serpiente sin importar quién caiga, la desesperanza se adueña de un cuerpo que es el fiel reflejo de la miseria humana. "Sin alimento" todos somos o podemos ser despojos, sólo el valor de lo humano nos inviste de una calidad personal que se puede observar en las personas de buena fe. De Juana Chaos, ha dejado hace tiempo de ser una "persona", para convertirse en un símbolo más de ETA, reivindicativo y combativo, que puede llegar con su muerte a la remisión de los suyo y la ejecución de otros que quieren vivir y servir a la sociedad. Las vidas no deben de ser tuteladas por la terrible voluntad del terrorismo. Todos anhelamos la paz. Qué sería si todos hiciésemos la guerra como ETA. Por apostar por la vida apuesto hasta por la vida de este etarra, pero este etarra no me daría la oportunidad de vivir si visto un uniforme o me presento por candidato del PP o PSOE o si llego a ser concejal. Los derechos humanos han de ser como un vaso comunicante, para quienes apuestan por el respeto a la vida y la tolerancia. Sin embargo nunca creeré ni apostaré por la pena de muerte, soy como Salmerón. Si la manifestación del domingo pasado ha dividido a las dos Españas simplemente por el himno nacional, De Juana Chaos, unirá la voluntad lamentablemente, de muchos jóvenes que tomarán el testigo de la lucha armada.
Antonio Valcárcel. Barakaldo
Hace poco, el director de Recursos Humanos de Osakidetza, nos deleitó en el diario DEIA, con una serie de barbaridades sobre las motivaciones de las bajas laborales del personal de Osakidetza. No vamos a discutir las cifras que aporta el Sr. Blasco sobre las horas de absentismo, ya que nos van aportando una serie de pistas de las motivaciones reales del mismo. Es verdad que el estamento médico es el que menos absentismo genera, como también es verdad que la mayoría trabaja en un solo turno y algunos, insolidarios con la ciudadanía, ni cumplen el horario, al contrario que enfermeras, auxiliares y celadores que trabajan en su mayoría a tres turnos, 365 días al año. El Sr. Blasco, en su interesada amnesia, se olvida de algo tan importante como la media de edad de los trabajadores de sanidad, que ronda en Osakidetza los 46 años y en algunos hospitales en concreto supera la cincuentena. La falta de estímulos y motivaciones cada día son más escasos y en muchos lugares inexistentes, y eso quema y enferma. Tampoco es casualidad, que el absentismo más alto, además de los motivos expresados, se den en hospitales de servicios especiales, por ejemplo psiquiátricos La mayoría del personal de enfermería está "quemada", y en centros como los psiquiátricos y en los servicios de urgencias de los demás hospitales se producen cada vez con más frecuencia agresiones a trabajadores de enfermería, que generan bajas. Y lo que es peor, miedo al trabajo por la desprotección que se siente y la falta de interés por estos hechos que muestran las diferentes direcciones de los centros. Son datos que se ocultan a la opinión pública y, lo que es peor, a los juzgados a los que tienen la obligación de informar, por ley, curiosamente, por las personas encargadas de velar por la salud de los trabajadores. Son éstos y otros, y no lo que cuenta el Sr. Blasco, los verdaderos motivos del alto índice del absentismo que se da en la Sanidad publica.
Patxi Calvo, Ana Moro y Txema Zuazo. En representación de Asoc. Auxiliares Psiquiátricos, el Sindicato de Auxiliares de Enefermería y CC.OO.
En casa del herrero, cuchillo de palo
Hace poco, el director de Recursos Humanos de Osakidetza, nos deleitó en el diario DEIA, con una serie de barbaridades sobre las motivaciones de las bajas laborales del personal de Osakidetza. No vamos a discutir las cifras que aporta el Sr. Blasco sobre las horas de absentismo, ya que nos van aportando una serie de pistas de las motivaciones reales del mismo. Es verdad que el estamento médico es el que menos absentismo genera, como también es verdad que la mayoría trabaja en un solo turno y algunos, insolidarios con la ciudadanía, ni cumplen el horario, al contrario que enfermeras, auxiliares y celadores que trabajan en su mayoría a tres turnos, 365 días al año. El Sr. Blasco, en su interesada amnesia, se olvida de algo tan importante como la media de edad de los trabajadores de sanidad, que ronda en Osakidetza los 46 años y en algunos hospitales en concreto supera la cincuentena. La falta de estímulos y motivaciones cada día son más escasos y en muchos lugares inexistentes, y eso quema y enferma. Tampoco es casualidad, que el absentismo más alto, además de los motivos expresados, se den en hospitales de servicios especiales, por ejemplo psiquiátricos La mayoría del personal de enfermería está “quemada”, y en centros como los psiquiátricos y en los servicios de urgencias de los demás hospitales se producen cada vez con más frecuencia agresiones a trabajadores de enfermería, que generan bajas. Y lo que es peor, miedo al trabajo por la desprotección que se siente y la falta de interés por estos hechos que muestran las diferentes direcciones de los centros. Son datos que se ocultan a la opinión pública y, lo que es peor, a los juzgados a los que tienen la obligación de informar, por ley, curiosamente, por las personas encargadas de velar por la salud de los trabajadores. Son éstos y otros, y no lo que cuenta el Sr. Blasco, los verdaderos motivos del alto índice del absentismo que se da en la Sanidad publica. Patxi Calvo, Ana Moro y Txema Zuazo. En representación de Asoc. Auxiliares Psiquiátricos, el Sindicato de Auxiliares de Enefermería y CC.OO |
|