EL ACTOR Emilio Gutiérrez Caba vuelve a llevar a la escena barcelonesa ‘‘La Mujer de Negro’’, una obra de suspense en la que afloran los «miedos familiares», aquellos que se arrastran desde la infancia, explicó ayer el actor.
Gutiérrez Caba remonta una obra de Susan Hill, adaptada por Stephen Mallatratt, que estrenó en el Teatro Villarro el de Barcelona hace cinco años y a la que se han incorporado efectos de luz, imagen y sonido que la hacen más terrorífica.
El actor es en la obra Arthur Kipps, un abogado de mediana edad que alquila un teatro y contrata los servicios de un actor profesional (Jorge de Juan) para que le ayude a recrear un suceso irreal, fantasmagórico, que le ocurrió años atrás, con resultados trágicos para él y su familia.
Junto a Jorge de Juan, que es también productor del espectáculo, y dirigidos por Eduardo Bazo, el actor interpreta una «historia de fantasmas, de miedos familiares» en la que «jugamos con la imaginación del espectador».
De esa imaginación forman parte importante el sonido del viento, de los pájaros, de un viejo micrófono, un caballo o los gritos que salen de la calesa en la que se produjo un accidente mortal, de la misma manera que «en los miedos familiares puede haber un balancín que se mueve».
El actor ha señalado que todos, desde la infancia, «tenemos miedos. Yo recuerdo el sonido tan intenso de las gotas de lluvia que a los 12 años me parecían pasos». Como si fuera «una obra literaria leída», en ‘‘La mujer de negro’’ los dos únicos actores representan varios personajes.
Kipps, el personaje principal de Gutiérrez Caba, tiene la esperanza de que una vez recreada la historia que guarda en un manuscrito, le sirva de exorcismo y le libere para siempre de una pesadilla.
‘‘La mujer de negro’’ se representa en un espacio escénico flanqueado por unas paredes de ladrillos que representan la mansión en la que se aparece el fantasma de una mujer que murió junto a su hijo. En un momento del espectáculo, el actor describe al abogado la visión que tuvo del fantasma cuando entró en la casa diciendo: «es una mujer de negro, con la cara ajada, que no estaba viva, no respiraba, es un fantasma». Reestrenada hace un mes en Valencia, la obra estará en la cartelera barcelonesa hasta el 25 de marzo, para instalarse a partir del 11 de abril en el Teatro Infanta Isabel de Madrid. |