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Ramón Rabanera dijo el lunes en el pleno de Juntas Generales que «es equivocado hacer un monolito en la Plaza de la Provincia exclusivamente para un bando», el que se opuso a Franco, porque eso «reabriría heridas». Las heridas de las que habla cicatrizaron a fuego y se sellaron con placas como la que se exhibe en la calle Santa Engracia de Laguardia. Está dedicada al abuelo del diputado general, y dice así: "Para honor y memoria del heroico coronel Don Luis Rabanera y Almite-Zarrobe muerto gloriosamente el 20 de abril de 1937 por Dios y por la Patria en el frente de Vizcaya. La villa de Laguardia, que le adoptó por hijo predilecto, le dedica esta lápida grabando las siguientes memorables palabras de una carta a su familia al iniciarse el Salvador Alzamiento Nacional: ‘Mi mujer, mis hijos, mis nietos, mis hermanas son en estos momentos cosas secundarias ante lo que significa este movimiento, ¡Todo por Dios y por la Patria!’". Hoy, Rabanera considera secundaria la memoria que para muchas mujeres, hijos, y nietos merecen sus familiares muertos a manos de Franco y de su dictadura. |