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Miguel Sanz. Foto Archivo |
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Sanz afirma que el conflicto «sólo se superará cuando ETA deje las armas»
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Fernando Puras (PSN) aprecia por su parte un significativo cambio de posición en Batasuna
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Satur Leoz Iruñea
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EL PRESIDENTE del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz, rechazó ayer de plano la propuesta de la comisión negociadora de Batasuna y replicó a Otegi que «la única forma de superar el conflicto, originado unilateralmente por los violentos, es que ETA abandone las armas y quienes les jalean y contribuyen a la práctica del terrorismo condenen esas actuaciones y se sometan al dictado del derecho».
Desestimó la propuesta de una «autonomía política conjunta», y también la posibilidad de que se cree ningún órgano común de cooperación institucional entre la CAV y Navarra, «que son comunidades que forman parte de una nación que se llama España y que en lo que tienen que colaborar es en garantizar el desarrollo social y económico, la convivencia, la libertad y la paz de todos los ciudadanos». Concluyó que «la inmensa mayoría de los navarros y españoles de bien tienen muy claro que aquí no existe otro conflicto que el que protagonizan los violentos».
Mucho más flexible que el presidente de UPN se mostró el candidato socialista al Gobierno navarro, Fernando Puras, que apreció «un cierto cambio de posición política en Batasuna» en la medida en que «ya no anteponen como condición la autodeterminación y la independencia, sino que al abogar por una autonomía conjunta de la CAV y Navarra están reconociendo de hecho al Estado español».
Lo que lamenta es que este cambio de posición «no haya ido acompañado de una expresión inequívoca de condena de la violencia terrorista en todas sus manifestaciones y de una solicitud a ETA de que abandone definitiva y unilateralmente las armas». Interpelado por los efectos que esta iniciativa pueda tener en la Disposición Transitoria 4ª de la Constitución, aclaró que si alguien decide promover su ejecución «los socialistas votaremos ‘no’ en el Parlamento, y si el tema llegase a ser sometido a referéndum, cosa muy difícil, la propuesta del PSN sería la de mantenernos como comunidad propia y diferenciada».
Se remitió en este sentido a lo manifestado por el ministro de Interior en un reciente mitin en Burlata, donde dejó claro que «no hay fuerza en el mundo que pueda imponer a Navarra un estatus jurídico que no quiera». En dicho acto explicó que para lograr la confluencia entre Navarra y la CAV «quienes la propugnen deberán ganar siete votaciones y en todas ellas el voto de los socialistas sería negativo».
Desde el ámbito nacionalista, el presidente de EA en Nafarroa Maiorga Ramírez, consideró la propuesta de Batasuna como «un paso positivo hacia el realismo, ya que asume que es la ciudadanía navarra la que tiene capacidad de decisión y, por lo tanto, la que debe impulsar y refrendar todo proyecto de avance en la construcción nacional y sobre su futuro político». Apreció también otro efecto positivo, «dar por finiquitado el artero discurso de la venta de Navarra esgrimido por UPN-PP».
Concluyó que el mayor obstáculo «se sitúa en la persistencia de ETA y el no abandono definitivo de las armas, lo que en estos momentos se constituye como el mayor aliado argumental de la derecha navarra y española».
El presidente del PNV en Navarra, José Angel Agirrebengoa, dijo que la propuesta «no aporta ninguna novedad» y que su planteamiento «ya fue realizado hace treinta años». |
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