Propuesta de Batasuna
1. Vocación nacional
La izquierda abertzale pretende poner en marcha un proyecto «en términos de autonomía con vocación nacional»
2. Materialización de proyectos
Defiende que, a partir de la autonomía política, los ciudadanos vascos puedan decidir su estatus de futuro
|
|
BATASUNA dio a conocer ayer una propuesta de carácter autonomista que busca que los territorios de Hegoalde lleguen a formar una única comunidad autónoma en el Estado. La iniciativa, presentada por los miembros de la comisión negociadora de esta formación política Arnaldo Otegi, Rufi Etxeberria, Xabi Larralde y Arantza Santisteban generó una cascada de reacciones. Desde el Gobierno vasco se hizo hincapié en que lo anunciado por la izquierda radical «no supone novedad alguna» porque ya está incluido en el texto de Nuevo Estatuto aprobado por el Parlamento de Gasteiz en 2004, mientras que fuentes del Gobierno español citadas por la edición digital del diario "El País" valoraban positivamente el «cambio radical» en el lenguaje empleado por Batasuna, pues interpretan que se acepta la Constitución de 1978 y la Disposición Transitoria Cuarta.
Otegi, quien compareció a mediodía de ayer en Donostia, precisó que aún no han hecho llegar su propuesta al resto de agentes políticos y, como declaración de intenciones, dijo que su planteamiento pasa por activar un «diálogo político multilateral y resolutivo» que permita alcanzar un acuerdo que, «partiendo de la actual realidad política e institucional», que, según su criterio, «no es consecuencia de la voluntad democrática de la ciudadanía», dé lugar «a un nuevo marco político, en las condiciones y plazos que acuerden los partidos», para Álava, Bizkaia, Gipuzkoa y Navarra. Ese acuerdo de futuro «depositaría en la ciudadanía de los cuatros territorios la capacidad de decidir libremente su futuro político e institucional, quedando garantizado que todos los proyectos políticos, incluido el independentista, puedan ser no sólo defendidos sino materializados, si ése es el deseo mayoritario de la ciudadanía» expresado siempre «en términos pacíficos y democráticos». Ese renovado marco exigiría obligatoriamente «la aprobación mayoritaria» de los ciudadanos, tanto de la Comunidad Autónoma Vasca como de la Navarra. Los dirigentes de Batasuna ven necesario que el proceso se desarrolle «rechazando los viejos esquemas anexionistas, integracionista o particionistas y planteando la relación de los territorios vasco-navarros en términos de respeto y suma de voluntades democráticas».
Batasuna defiende la creación de una nueva «autonomía política» que integre a la CAV y Navarra, «dentro del Estado español», y que, además, tenga «capacidad de decidir» sobre la independencia, como posible salida al «conflicto político con el Estado español». «Esta es la propuesta que defiende la izquierda abertzale y que entiende que posibilita la superación del conflicto en términos políticos con el Estado español. Desde esta perspectiva, que es escrupulosamente democrática, se puede construir la paz, se puede construir un acuerdo político y se puede superar el conflicto político», enfatizó Otegi.
Negociación con el Estado
El dirigente de Batasuna reconoció que, para su materialización, este marco tendría que tener «un necesario recorrido en términos jurídicos y políticos que, probablemente, pasaría también por una negociación con el Estado para ver de qué manera se implementa en el ordenamiento jurídico». Por ahora, hizo un llamamiento al conjunto de partidos de Euskal Herria para que den su opinión sobre esta nueva propuesta y planteen cuál es la suya, «habilitando con urgencia y sin más dilaciones una dinámica de conversaciones políticas sin exclusiones».
Otegi planteó que, con su oferta, Batasuna «sale al encuentro del acuerdo político que estabilice definitivamente un escenario de paz justa, estable y duradera en Euskal Herria». Opinó que ese camino «necesitará un tiempo» y defendió mantener un diálogo con todos los partidos políticos para llegar a un acuerdo sobre cuestiones «técnicas» como «los tiempos, las condiciones, los puntos de inflexión y las consultas necesarias». El líder radical aseguró que la izquierda aber-tzale no ha profundizado en la posibilidad de que las Cortes tuvieran que dar el visto bueno a este nuevo marco, que calificó de «transición». La propuesta de Batasuna pretende, según sus dirigentes, «resolver los dos grandes nudos que alimentan el conflicto de manera permanente» y que provocan el «bloqueo» del diálogo político, junto a lo que llaman «acoso policial y judicial», y creen que sería «suficiente para resolver de una vez por todas el conflicto político».
Iparralde
A preguntas de los periodistas, el portavoz de Batasuna intentó dejar claro que la izquierda radical no renuncia a la unidad política con Iparralde, aunque lo que planteó ayer es «una oferta al Estado español» con el fin de «superar el conflicto político». En este sentido, recordó que la pasada semana ya presentaron una propuesta parecida a Francia en la que planteaban la creación de una autonomía que integre a los tres territorios de Iparralde. «Nosotros somos independentistas y aspiramos a construir un Estado de siete territorios. Para nosotros ésta es una etapa que debería de permitir un día construir un escenario donde el conjunto de ciudadanos del conjunto del país podamos optar a la creación de un Estado independiente», aclaró.
Según señaló la agencia Europa Press, responsables de Batasuna trasladaron al Gobierno, tras el atentado de ETA en Barajas, su apuesta por la continuidad del proceso y le pidieron un margen de tiempo, de uno o dos meses, para poder adoptar determinadas decisiones.
Los mensajes que tras el atentado trasladó Batasuna al Gobierno fueron corriendo paralelos al debate interno que se ha producido en la izquierda aber-tzale. Según las fuentes citadas, dos de las voces más críticas en ese momento con el atentado fueron las de Otegi y Goirizelaia. |