EE.UU. y Corea del Norte celebraron ayer reuniones hasta bien avanzada la noche para lograr un acuerdo sobre el fin del programa nuclear norcoreano, algo que algunos delegados dan ya por hecho, aunque se ha decidido posponer hasta hoy el comunicado conjunto que ponga fin a la actual ronda. Miembros de la delegación surcoreana señalaron que hoy se anuncian los resultados de los 5 días de negociaciones y dieron a entender que se está a punto de llegar a un acuerdo, aunque pendiente de aprobación posterior por los gobiernos implicados.
La delegación norcoreana negocia desde el día 8 con sus homólogas de China, EE.UU., Japón, Rusia y Corea del Sur para esbozar una “hoja de ruta” que ponga en práctica los acuerdos del 19 de septiembre de 2005, en los que Pyongyang aceptó interrumpir su programa nuclear a cambio de ayuda energética y garantías de seguridad. Aunque las informaciones oficiales del país anfitrión hablaban ayer de «incertidumbre» en torno a la posibilidad de que haya un acuerdo, fuentes surcoreanas y de la delegación china, éstas últimas citadas por la agencia rusa Interfax, aseguraban que Corea del Norte ya ha alcanzado un consenso con los otros cinco negociadores. «La delegación norcoreana ha acordado desmantelar, no sólo congelar, su reactor nuclear, a cambio de que la ayuda económica que había pedido antes sea incrementada», destacó la fuente anónima china, cuyas palabras no fueron confirmadas por la línea oficial.
Todo sobre la mesa
Entretanto, el negociador estadounidense, Christopher Hill, reiteraba ayer a los periodistas que la decisión «está en manos de los norcoreanos» y Washington -más flexible que en otras ocasiones, según los analistas- «lo ha puesto todo sobre la mesa» y desea que Pyongyang termine con su actitud de regateo.
Si bien las negociaciones en Pekín, completamente estériles, se centraron en el conflicto financiero -Pyongyang exigía la descongelación de cuentas en dólares en Macao a las que había sancionado EE.UU.- en esta ocasión la clave del desacuerdo se encuentra en la energía que exige Pyongyang para detener su reactor. Aparentemente, EE.UU. y Corea del Norte ya habían llegado a un acuerdo previo sobre este punto en sus reuniones de Berlín, el pasado enero, pero Pyongyang ha aumentado las cantidades exigidas.