El proyecto urbanístico de Gaztelondo está a punto de comenzar. El próximo jueves 22 de febrero recibirá el impulso definitivo al aprobarse en el pleno del Ayuntamiento, tras haber pasado ya por la Junta de Gobierno. En total, abarcará 15,3 hectáreas, junto a las faldas del Pagasarri, en las que se levantarán 276 viviendas de VPO y otras 150 libres "tipo adosado". «Una gran obra que supondrá una importante promoción de vivienda pública en la Villa y todo un reto edificatorio al asentarse en un terreno abrupto y de fuertes pendientes», como explicó la concejala de Urbanismo del Ayuntamiento de Bilbao, Julia Madrazo, durante la presentación del proyecto.
La urbanización de Gaztelondo, que ya ha comenzado hace más de un año, se guiará por la sostenibilidad, con un total de 50 torres y 17 líneas de alta tensión ya soterradas. «La zona contaba con un considerable número de líneas y tendidos eléctricos que suponían un impacto ambiental fuerte, así como un riesgo para los futuros residentes», explicaron los responsables.
El Ayuntamiento ha localizado un total de 53 torres de alta tensión, de las cuales 50 ya han sido retiradas y soterradas. Las tres restantes serán contempladas en el siguiente plan parcial que se pondrán en marcha a lo largo de los próximos meses. En paralelo el Consistorio ha soterrado 17 circuitos o líneas de alta tensión, trece de ellos de 13.500 voltios y cuatro de 30.000 voltios. «Esta actuación representa la apuesta decidida del área de Urbanismo y Medio Ambiente por alcanzar un desarrollo urbano sostenible y por hacer de nuestra Villa un lugar más agradable donde vivir», continuaron.
Abastecimiento de agua
A lo largo de 15,3 hectáreas, en las mismas faldas del Pagasarri, y justo detrás del Polideportivo de Errekalde, el plan tiene previsto levantar 276 viviendas de VPO y otras 150 libres. Para el abastecimiento de agua de todas ellas, el Consistorio ha previsto la construcción de un depósito propio con capacidad para 2.500 m3 que ofrecerá agua no sólo a Gaztelondo, sino también a las viviendas del cerncano barrio de Larraskitu. «Este depósito será de gran conveniencia para épocas de escasez de lluvias como la que hemos viviendo recientemente», señalaron desde el área.
El proyecto incluye además la renovación del colector de pluviales de la carretera Rekalde-Larraskitu, que incrementará su diámetro de 600 a 800 milímetros.
En esta misma carretera y con el fin de separar las aguas pluviales de las fecales se instalará un nuevo saneamiento con una tubería de PVC de 315 milímetros. |