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La consejera de Medio Ambiente, Esther Larrañaga, y el catedrático Anil Markandya, durante la presentación de la metodología. O.Martínez |
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El cambio climático en Bilbao supondría pérdidas por inundaciones de hasta 439 millones de euros
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Unai Muñoz Bilbao
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Las frases «Actuar hoy puede significar evitar mañana unos daños y costes mayores» Esther Larrañaga Medio Ambiente G. V.
«El protocolo de Kioto es un paso muy pequeño para combatir el cambio climático» Anil Markandya Universidad de Bath
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El cambio climático está en boca de todos. Ayer mismo, en pleno mes de febrero, los termómetros de la capital vizcaina superaron los 20º de temperatura, una cifra inusual para estas fechas y que viene a corroborar la tesis de que el clima está cambiando a pasos agigantados y que esta transformación va a demandar cambios en las políticas medioambientales de las administraciones públicas.
En sintonía con ésto, el Gobierno vasco advirtió ayer de que la mayor frecuencia de lluvias torrenciales provocadas por el cambio climático hará que los daños de una potencial inundación en Bilbao superen los 358 millones de euros y puedan llegar, en el peor de los casos, a rozar los 440 millones de euros. Lo que supone un 56,4% más que los gastos ocasionados por unas inundaciones en condiciones climatológicas normales.
Estos impactos económicos se desprenden de una metodología de valoración de daños elaborada para el Ejecutivo vasco bajo la dirección del catedrático de la Universidad de Bath (Reino Unido) y experto del Panel Intergubernamental de Cambio Climático, Anil Markandya, que junto a la consejera de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Esther Larrañaga, aseguraron que «anticipando medidas de adaptación al cambio climático podría evitarse más de la mitad del daño económico» de una hipotética inundación en la villa.
Esta metodología, según explicaron, ha sido elaborada basándose en el modelo del Gobierno británico y analiza en su primer caso los costes económicos adicionales de una subida de la ría en la capital vizcaina que serían atribuíbles al cambio climático. Así, contempla tres escenarios posibles: uno base (situación actual); un escenario de referencia (la prospección futura, pero sin considerar la transformación del medio ambiente); y finalmente un escenario de cambio climático.
Los cálculos efectuados estiman entre 224 y 275 millones de euros el impacto económico que provocaría una inundación de la villa en el momento actual. Esther Larrañaga resaltó que se trata de una valoración conservadora de los daños, muy lejana al coste que provocaron las de 1983, cifrado en 360 millones de euros -930 millones en precios de 2005-. Asimismo, según la metodología empleada por Markandya, en un escenario proyectado hasta el año 2080 los daños oscilarían entre 229 y 281 millones de euros, pero sin tener en cuenta el cambio climático.
Precipitaciones torrenciales
Sin embargo, Larrañaga resaltó que el coste medio anual estimado de una inundación en Bilbao introduciendo la variable del previsible aumento de las precipitaciones torrenciales a causa del cambio climático se elevaría a entre 358 y 439 millones de euros. De esta forma, la variación del coste atribuíble a la transformación del clima oscilaría entre 129 y 158 millones de euros, es decir, un 56,4% más.
Según destacó Larrañaga, las medidas de reducción de emisiones son «imprescindibles», pero no suficientes, «por lo que es preciso desarrollar actuaciones de adaptación» y estar preparados para minimizar los potenciales impactos y consecuencias negativas del cambio climático.
«Actuar hoy puede significar evitar mañana unos daños y unos costes mayores derivados de los efectos del cambio climático; por el contrario, la inacción implica asumir el riesgo de que los impactos del cambio climático nos sobrevengan de modo repentino y supongan unos daños y unos costes que no seamos capaces de asumir», sentenció la consejera de Medio Ambiente y Ordenación Territorial del Gobierno vasco.
Por su parte, Anil Markandya señaló que el protocolo de Kioto «no es suficiente». «Es un primer paso para combatir el cambio climático, pero a decir verdad, es un paso muy pequeño». El catedrático de la Universidad de Bath -director del tercer y cuarto informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático- subrayó que la implicación de Europa a la hora de buscar soluciones al cambio climático es «cada vez más fuerte» y apostilló que este problema no afecta únicamente al sector público, sino que también «se debe implicar el sector privado».
La consejera señaló que la metodología -que todavía no contempla la variable de previsión de subida del nivel del mar- presentada ayer ante los medios de comunicación en la Universidad de Sarriko es una valiosa herramienta «porque permitirá a otras administraciones y entidades tanto públicas como privadas calcular los costes económicos» asociados a la transformación del clima y seleccionar medidas de adaptación eficientes. Este trabajo, que ha sido liderado por el profesor Markandya, ha contado con el asesoramiento de expertos en economía, ingeniería e hidrología y, en un futuro, podrá ser extrapolable al resto de municipios que pueblan los 150 kilómetros de costa con los que cuenta la Comunidad Autónoma Vasca.
Según explicó el catedrático de la Universidad de Bath, el estudio se ha llevado a cabo realizando una evaluación del riesgo basándose, entre otros aspectos, en los distintos usos del suelo. Después, se han comparado los datos físicos con los económicos, teniendo en cuenta cuestiones como los daños físicos en la propiedad privada, en el patrimonio histórico, la incidencia en la población, en su salud o en su ánimo, y en los servicios públicos, entre otros campos. |
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