 |
|
|
 |
La mayoría de las personas fumadoras han intentado dejar el tabaco en alguna ocasión. Archivo |
|
|
TELEVISIÓN
|
|
|
|
|
|
|
UN NUEVO ALIADO CONTRA EL TABACO
|
|
YA SE COMERCIALIZA EN EL ESTADO VARENICLINA, EL PRIMER MEDICAMENTO DISEÑADO ESPECÍFICAMENTE PARA DEJAR DE FUMAR. NO SUSTITUYE A LA NICOTINA, SINO QUE BLOQUEA LOS RECEPTORES DE ESTA SUSTANCIA EN EL CEREBRO
|
 |
|
Nekane Lauzirika
|
 |
DESPUÉS de casi una década sin nuevas terapias, la compañía farmacéutica Pfizer pone a disposición de los pacientes el primer medicamento oral, de prescripción diseñado específicamente para dejar de fumar. Se trata de un fármaco innovador que no sustituye a la nicotina, sino que actúa específicamente sobre los receptores de dicha sustancia en el cerebro.
Y es que cuando una persona fuma, estos receptores neuronales liberan sustancias, tales como la dopamina, que genera una sensación de placer, que es uno de los principales neurotransmisores implicados en los procesos de adicción. La gran novedad que aporta vareniclina es que actúa doblemente.
La eficacia de este medicamento de Pfizer viene avalada por un exhaustivo programa de estudios clínicos. Los datos de ellos revelaron que un 44% y 43,9% respectivamente de los fumadores que recibieron vareniclina (una dosis de un miligramo dos veces al día) consiguieron dejar de fumar después de 12 semanas de tratamiento, frente a un 29,5% y 29,8% que lo logró con bupropion (150 miligramos dos veces al día), y el 17,7% y 17,6% de aquellos que recibieron placebo.
En palabras del doctor Carlos Jiménez Ruiz, jefe de la Unidad especializada en Tabaquismo del Instituto de Salud Pública de la Comunidad de Madrid y perteneciente al Comité Mundial de Expertos para el Tratamiento del Tabaquismo, «con vareniclina, los profesionales de la salud y los fumadores tienen un nuevo tratamiento para ayudar a manejar su adicción. De hecho, los principales ensayos clínicos indican que este medicamento mejora sensiblemente las posibilidades de éxito en la abstinencia con respecto a bupropion».
Fumar es una enfermedad que conlleva una adicción física y psicológica a la nicotina, una sustancia tan adictiva como las conocidas drogas duras (heroína o cocaína), tal y como han demostrado distintos estudios, por eso es un hábito tan difícil de dejar. Cuando un fumador da una calada, la nicotina llega al cerebro en unos segundos y aumenta los niveles de dopamina en las áreas del cerebro que controlan el placer y la motivación. Cuando bajan los niveles de nicotina, la satisfacción retrocede rápidamente provocando ansiedad e irritabilidad y la llamada abstinencia.
Como vareniclina se dirige directamente a los receptores de la nicotina en el cerebro, consigue reducir la necesidad de fumar y la abstinencia. De hecho, si una persona fuma mientras recibe el tratamiento, disminuye la satisfacción asociada al cigarrillo, lo que ayuda a prevenir el ciclo de adicción a la nicotina.
Es importante destacar que sólo el 5% de los fumadores que intenta dejar el tabaco, sin ningún tipo de ayuda, lo consigue. Y es que el tabaquismo es una enfermedad crónica y reincidente, según apunta desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) ; y la nicotina crea tal adicción psicológica y fisiológica que dejar de fumar requiere un esfuerzo muy dura y normalmente varios intentos antes de conseguirlo. |
|