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EL bex-35 depende habitualmente de media docena de valores, que por su tamaño condicionan el devenir del selectivo y deciden en la mayor parte de las ocasiones el signo con el que finalizar este índice. La prueba la ofreció ayer el BBVA -uno de esos grandes-, que sufrió en su cotización el castigo del mercado por la operación de compra del Compass y que lo transmitió de forma directa al selectivo. La entidad que preside Francisco González sufrió una caída del 2,4% en la cotización del valor y que hizo inútil el tirón alcista de Telefónica en los últimos compases de la jornada. La operación de BBVA tenía también una segunda derivada, ya que, para financiarla, el banco decidió vender el 5,5% que tenía en Iberdrola, lo que ocasionó que la eléctrica sufriera algunos recortes, del 0,23%. Con BBVA a la baja , el Ibex-35 terminó la sesión con ligeros recortes. |