De la Vega defiende que se pretende evitar «conflictividad» y adaptarse a los tiempos
Izquierda Unida acusa a Zapatero de «meter la mano en la cartera de los pensionistas»
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El consejo de Ministros aprobó ayer el proyecto de ley de reforma de la Seguridad Social que, entre otros aspectos, eleva el periodo mínimo de cotización para acceder a una pensión hasta los 15 años e incentiva que se siga trabajando más allá de los 65 años de edad.
Entre las medidas contempladas en la reforma se encuentra el aumento del periodo mínimo de cotización para acceder a la pensión de jubilación hasta los 15 años, frente a los 12,5 años que se exigen en la actualidad.También se endurece el acceso a la jubilación parcial y se fija este derecho para los trabajadores mutualistas de 60 años y para todos los trabajadores mayores de 61 años.
Además, la ley incluye medidas para incentivar la prolongación voluntaria de la vida laboral, aumentando las pensiones el 2% por cada año cotizado para los que se jubilen después de los 65 años y el 3% si han cotizado más de cuarenta años.
Por otra parte, el Consejo de Ministros aprobó una dotación de 4.000 millones de euros al Fondo de Reserva de la Seguridad Social, lo que eleva su cuantía total a 40.334,78 millones de euros, el equivalente al 4,14% del PIB y a ocho meses de la nómina actual de pensiones. La inyección económica, anunciada hace unos días por el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, sitúa las aportaciones totales a la "hucha de las pensiones" en 22.100 millones de euros durante lo transcurrido de legislatura.
La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, afirmó que esta cifra «permite a todos los trabajadores, en su calidad de futuros pensionistas, mirar al futuro con cierta tranquilidad».
El Fondo de Reserva de las pensiones se nutre con el excedente presupuestario que generan las entidades gestoras y servicios comunes de la Seguridad Social. Fue creado con el objetivo de constituir reservas que permitan atenuar los efectos de los ciclos económicos bajos y garantizar el equilibrio financiero del sistema de pensiones.
La norma, que ahora será remitida a las Cortes, es fruto del acuerdo que firmaron el Gobierno, CC.OO., UGT, CEOE y Cepyme el pasado 13 de julio.
Izquierda Unida criticó la reforma porque el Gobierno socialista actual, al igual que el anterior del PP, ha puesto en su «punto de mira» el sistema público de pensiones y mete, «una vez más, la mano en la cartera ajena, en este caso de los futuros pensionistas». |