EL PLENO del Parlamento vasco aprobó ayer, con el apoyo de todos los grupos a excepción del PP, que se abstuvo, una enmienda de transacción suscrita por el tripartito (PNV, EA y EB) y PSE en la que se insta al Gobierno vasco a que «en el desarrollo de la Ley de Servicios Sociales priorice la regulación del servicio de asistencia domiciliaria».
En la propuesta se anima también al Ejecutivo autonómico a que «la próxima Ley de Servicios Sociales configure los derechos sociales como un sistema universal y de derechos subjetivos, incluyendo en su catálogo de servicios el servicio de ayuda a domicilio».
Durante la defensa de la iniciativa, la representante socialista Mertxe Agúndez se felicitó por el acuerdo alcanzado, señaló la necesidad de acabar con la «gran diversidad normativa» que existe sobre este tema y abogó por «eliminar los desequilibrios territoriales». Recordó, además, que en la actualidad existen más de 60.000 personas dependientes y apuntó que la atención domiciliaria es un «servicio clave» por cuanto contribuirá al reconocimiento de un derecho de las personas.
En el contexto actual
La portavoz nacionalista Eider Mendoza apuntó que hay que tener en cuenta el «contexto» actual, con la futura aprobación de la Ley vasca de Servicios Sociales y con la reciente Ley estatal de Dependencia, ya que ambas «influirán decisivamente en este asunto».
En este sentido, consideró que la enmienda de transacción es «de sentido común» y agradeció la disposición de los grupos que la han suscrito, al tiempo que pidió su apoyo al resto.
Desde el PP, Esther Martínez anunció la abstención de su grupo, y dijo que se trata de un «ejercicio de responsabilidad» porque la propuesta «carece de plazos y de compromisos concretos». Por este motivo, acusó al PSE de «hacer seguidismo» al tripartito, y aseguró que «no tiene intención de solucionar el problema», porque «llevamos 11 años esperando esta regulación», antes de concluir criticando la «inacción del Gobierno desde 1996».
Karmele Antxustegi (EA) abogó por que la nueva regulación «corrija el desequilibro que hay entre los territorios ya que es imprescindible una mayor financiación y coordinación». |