«dedicar tiempo a observar el mundo para poderlo explicar» es la filosofía de Alfons Cornellá, en la que se sustenta Infonomía. Una empresa pionera en Europa que se dedica a facilitar información de manera inteligente. Ayer este emprendedor catalán cerró las jornadas de ‘‘Jóvenes e Información’’, en donde instó a la juventud a utilizar la tecnología para convertirla en un valor económico, «ya que no tienen ningún problema para acceder a ella».
¿Qué es ‘‘Infonomía’’?
Nuestra empresa está dedicada a crear una comunidad de innovadores, en donde sepan utilizar la información para aportar soluciones e ideas. Pero no en clave periodística, nos interesa lo nuevo, cómo tiene que hacer una empresa para ser más competitiva.
¿Y cómo lo consigue?
Nosotros no revelamos ninguna doctrina para lograrlo, sino que mostramos. Es decir, creemos que la forma de estimular a la gente para que innove es a través de ver experiencias de otros que innovan. Esto lo hemos hecho ya con 600 empresas del Estado en uno de nuestros proyectos más importantes.
¿Cuándo nació esta idea?
En 2000 la constituimos como empresa, aunque desde 1995 había una embrión en forma de revista digital. En España es todavía un concepto muy incipiente. Somos un editor de tendencias, un mostrador de lo que viene, de cosas que importan y en las que se puede empezar a trabajar.
¿Es la primera vez que surge una empresa como esta en el Estado?
Sí, pero también en Europa. Nuestro objetivo a medio plazo es saltar al mercado europeo. Sólo hay alguna experiencia similar en Estados Unidos.
Pero, ¿qué tiene que hacer alguien que quiera formar parta de la comunidad de innovadores?
Cualquier «inquieto», es así como llamamos al futuro innovador, puede mirar lo que hacemos, luego si le interesa profundizar y suscribirse a nuestra revista o acudir a nuestros actos. Si aún sigue interesado puede formar parte de la empresa. Ya somos 14.000 innovadores.
¿Qué relación mantienen los jóvenes con la información?
Las generaciones actuales tienen acceso a las tecnologías sin ningún problema. Incluso el ADSL es más barato que salir un fin de semana. El problema es que hay que aumentar las habilidades para utilizar estos instrumentos. Que no sean sólo para pasar el rato y hablar por el ‘‘messenger’’.
¿Qué papel juega aquí la Infonomía?
El de inculcar la idea de traducir el uso de las tecnologías en un valor económico. Es decir, que los jóvenes sean capaces de crear con eso algo útil, que genere actividad. Todo el mundo, desde cualquier parte del planeta puede hacer algo excelente para el resto de la humanidad. Que todos sepan utilizar la tecnología nos hace ver que esto será una realidad en pocos años. Por ejemplo, hay gente que gana dinero con el portal ‘‘ebay’’, que viven de hacer de intermediarios.
¿Cómo dar este salto?
Los jóvenes tienen que darse cuenta de que el mercado local ya no existe. La clave es el mundo, no el barrio. El mercado es global y cuanto antes estemos dispuestos a jugar en este liga mundial, mejor. El objetivo es crear una empresa basándose en este concepto.
¿Existe la sobreinformación?
Si se mira de forma trasversal, sí. Independientemente del medio, alguien que quiera dar información a un colectivo tiene que saber lo que es realmente necesario. Qué información puedo dar yo para que sea una solución para alguien. La información está muy trivializada, cualquiera la puede fabricar desde cualquier parte del mundo, la diferencia está en ayudar con lo que haces. La lucha reside en hacer algo con mucha calidad y no tanto la cantidad. |