En el Estado
Aumento de pecho: todo un clásico
El aumento de pecho sigue ganando fieles en el Estado; 300.000 prótesis mamarias fueron vendidas en 2006
Los hombres representan el 20%
Es un público que va en aumento. Se decantan por la reducción del abdomen y la eliminación de las dichosas arrugas
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Glúteos: 900” y 3.000”
Liffting cara y cuello: 4.800” y 5.500”
Rinoplastia: 2.100” y 3.600”
Aumento de labios: 300” y 900Pechos: 3.500” y 5.000”
Liposucción: 600” y 6.000”
Párpados: 1.500 -3.600”
«NUESTRO OBJETIVO es trasformar la vida de la gente que por cuestiones físicas no puede llevar una vida normal y huir de aquellas personas que quieren cambiar su imagen por motivos frívolos». «Vamos a arreglar a la persona de manera que pueda sentirse cómoda ante los demás; nada de frivolidades como al que le molesta una peca o querría una nariz más pequeña». De esta manera explicaba la directora de Programas de Antena 3, Ana Rivas, la filosofía del programa bautizado como Cambio Radical que la cadena generalista tiene previsto poner en marcha esta próxima primavera. Se trata de la versión española de un exitoso formato televisivo llamado "Extreme Makeover", que se emite en 25 países del globo, y que se basa en cambios espectaculares de imagen a través de múltiples operaciones de cirugía estética. «Es lo más parecido a la magia», explicaba Baldomero León, director de Programas de Boomerang, productora que se encarga de materializar la idea.
Y no es nada extraño que tanto la productora como la cadena de televisión hayan visto una clara oportunidad de negocio en este campo de la cirugía (al que habrá de añadir, claro está, todos los ingredientes de un "reality show"). Tras empezar la campaña publicitaria y sólo durante la primera semana, recibieron 15.000 llamadas de potenciales concursantes acomplejados. Si a esto le sumamos que el Estado español ocupa el primer puesto en Europa y el cuarto en el mundo en número de operaciones de cirugía estética el éxito televisivo está mas que asegurado, ¿no creen?
Todo un clásico
Del total de operaciones de cirugía plástica y estética que se llevan a cabo el mundo, el 8% se realizan en quirófanos españoles. Según los datos ofrecidos en el último encuentro de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora (SECPRE) en Iruñea, en el Estado se realizan alrededor de 380.000 intervenciones quirúrgico-estéticas anuales. Cifra que va en aumento y que mueve al año cerca de 3.100 millones de euros, según datos de fuentes sectoriales.
Del total de intervenciones realizadas en 2006, quince mil correspondieron a aumentos de pechos (todo un clásico en el Estado). «La estimación la realizamos conforme al número de prótesis vendidas. El año pasado se contabilizaron 30.000», explica el presidente de SECPRE, Antonio Porcuna, quien calificó la cifra como «muy buena». «Somos el país que está liderando la cirugía estética en Europa y somos los cuartos a nivel mundial. Y eso está bastante bien», añadía el especialista. Liposucciones, rinoplastias, blefaroplastia (cirugía de párpados), "liffting", abdominoplastia, cirugía de la calvicie, implantes faciales (aumento de pómulos), son algunas de las operaciones a las que se someten año tras año tanto hombres como mujeres en todo el Estado.
El hombre como el oso... No
¿La belleza sólo es cosa de mujeres? Aunque el grueso de pacientes que pasan por la mesa del quirófano y que confían en el bisturí para verse más guapos lo sigue copando la mujer, «el 20% del total son hombres. Es un público que va en aumento», asegura el presidente de SECPRE, Antonio Porcuna. «Los hombres nos solemos hacer operaciones de tripa, de nariz, liffting poco abrasivos para el rejuvenecimiento facial», explica. Y cómo no, ellos también recurren a la "fórmula mágica" del bótox para "planchar" las arrugas. «Estas infiltraciones son sólo un complemento y, por supuesto, no están indicadas en todos los pacientes como, por ejemplo, en aquellos que tienen muchas arrugas», puntualiza el especialista. Aún así, este tratamiento ha tenido «un crecimiento exponencial, fundamentalmente por sus resultados», indica.
Y es que el basto mercado de los cosméticos también le ha hecho un hueco a los hombres: cremitas, antiojeras, antiarrugas, para el contorno de ojos, ampollas contra la alopecia, geles reductutores... Ellos también son susceptibles de la archi anunciada "crema de baba de caracol".
«Gente normal»
Lo de tumbarse en la mesa de operaciones para estar más bello ha dejado de ser, desde hace años, cosa de gente extravagante, frívolo o simplemente famosos. Adolescentes (antes de los 18 años los cirujanos miembros de SECPRE abogan por no operar), jóvenes, madres, treintañeros, políticos, empresarios, entre otros, conforman un nuevo perfil del cliente que acude a las clínicas de estética en busca de su propia perfección. «Viene gente de todo tipo. La mayoría tiene un nivel de estudios más que aceptable. Es gente normal que quiere verse guapa. Es verdad que dependiendo del tratamiento los pacientes tienen una edad u otra. Por ejemplo, para la depilación láser vienen chicas de entre 20 y 30 años. Y para tratamientos de rejuvenecimiento, mujeres de 50 años», explica el director de la Clínica Dermitek en Bilbao, José Luis Azpiazu.
Aún así, del total de pacientes que acuden a las consultas existe un 30% a los que el cirujano debe evitarles la intervención. «Intentamos que las mejoras que se puedan hacer sin cirugía estética se hagan. Y si pasan por quirófano, les recomendamos lo que tienen que hacer para que no les vuelva a ocurrir», señala.
Aunque para aquellos que les de miedo pasar por quirófano, «de aquí a unos años, la mayoría de las intervenciones se podrán hacer con anestesia local o con alguna pequeñita inducción. Será algo más sencillo», asegura.
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Con 600 euros, ¿qué me puedo hacer?
Hagan cuentas. Sólo los implantes mamaríos, de la gama más económica, cuesta entre 800 y 900 euros. Los de gama alta ascienden hasta los 1.500 euros. A esto, hay que sumarle los gastos de la operación.
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