 |
|
|
 |
El colegio Hijas de la Cruz de Santurtzi ha sido vendido a la promotora inmobiliaria Florester por nueve millones de euros. Sampedro |
|
| MÁS INFORMACIÓN |
 |
|
|
 |
|
|
Mitjans defiende que el planeamiento amparaba la venta de Hijas de la Cruz
|
|
El heredero de Murrieta prepara ya su defensa en el caso del colegio de Santurtzi
|
 |
|
Aitor Alonso Santurtzi
|
 |
Juan Manuel Mitjans y Domecq ya ha comenzado a preparar el argumento que esgrimirá ante los tribunales de Justicia para defender la legalidad de la venta del colegio Hijas de la Cruz de Santurtzi a la promotora inmobiliaria Florester por nueve millones de euros. El heredero del fundador de la Fundación Murrieta se defenderá indicando que la operación de compraventa cumplió con la legalidad «porque lo amparaba el estudio de detalle que modificaba el uso del suelo en el Plan General de Ordenación Urbana de educacional a urbanizable».
Un portavoz del duque de Santoña ha realizado esta revelación días después de que el Ayuntamiento de Santurtzi anunciara el inicio «inmediato» de acciones judiciales contra esta compra tras el acuerdo alcanzado por oposición y equipo de gobierno esta misma semana.
El heredero demostrará en primer lugar ante el juez que es el patrono legítimo de la Fundación Murrieta a pesar del comunicado hecho público por el Registro de Fundaciones del Gobierno vasco nombrando al Ayuntamiento de Santurtzi como patrón interino. Para ello empleará el informe que encargó a la firma de abogados Gómez-Acebo & Pombo y el documento firmado ante notario en el que asumía este cargo décadas después de que sus antepasados lo abandonaran.
Una vez que haya probado su condición de patrono llegará el momento de justificar ante el magistrado que la venta de los céntricos terrenos ocupados por la escuela ha sido legal. Mitjans y Domecq dirá que en el momento de la operación -el 14 de noviembre- el solar se podía vender «porque existía un estudio que cambiaba el uso del suelo y permitía la operación». Su portavoz añade además que la modificación del planeamiento urbano iniciada por el equipo de gobierno para blindar el colegio e «invalidar la venta» va «contra todo principio jurídico porque se va a cambiar la ley para juzgar un hecho que con anterioridad sí estaba permitido».
Ante el cariz que está tomando esta polémica y las acusaciones que se están realizando contra el duque de Santoña, está sopesando la posibilidad de reclamar daños y perjuicios al Ayuntamiento por la lesión de sus derechos. «Igual nos encontramos con que los santurtziarras tienen que abonarle una importante cantidad de dinero», aventura su representante.
El bufete de abogados contratado por el Consistorio ultima también la presentación de la demanda, que el pasado viernes aún no se había hecho efectiva.
Mientras tanto, la Asociación de Padres de Alumnos, el Claustro de Profesores y el personal del colegio Hijas de la Cruz iniciarán una nueva protesta a partir de 20 de febrero que consistirá en el desarrollo de concentraciones silenciosas todos los martes de 13.00 a 13.20 horas y los jueves de 17.00 a 17.20 horas ante el Ayuntamiento.
25 fundaciones
El conflicto surgido en torno a la Fundación Murrieta y el colegio Hijas de la Cruz ha sacado a la luz una labor que a diario y casi siempre en silencio realizan estas agrupaciones. Ezkerraldea es una comarca donde existe una gran tradición en este campo y en la actualidad son 25 las fundaciones que trabajan en la zona, las más antiguas datan de finales del siglo XIX.
Portugalete es el municipio donde se concentra un mayor número de fundaciones, con 11 en total, seguido de Santurtzi con cinco. Lo más característico de ellas es que, al igual que en el caso de la Fundación Murrieta, muchas de ellas nacieron al albor de indianos que volvieron de América con los bolsillos llenos y que tras regresar a su localidad de nacimiento pusieron en marcha proyectos para atender las necesidades de los más necesitados.
Una de ellas y que guarda una importante similitud con la Fundación Murrieta es el Patronato Santa Eulalia. Fundada por Eulalio Arana y Aurora de Vildosola, un matrimonio que emigró a América, hizo fortuna y al regresar a Santurtzi construyó una escuela para huérfanos. La orden religiosa de las Hijas de la Caridad se encargan de su gestión desde el año 1923. Aquel fin benéfico que persiguió durante sus primeras décadas cambió a mediados del siglo XX al convertirse en un centro concertado donde estudian en la actualidad 240 santurtziarras. «El Patronato funciona gracias al dinero que se cobra a los alumnos, a las subvenciones y la venta de terrenos», explica la directora, sor Asunción Ventura. |
|