SIETE MILITANTES de la red Al Qaeda fueron condenados ayer a cadena perpetua por su implicación en los atentados a dos sinagogas, el Banco HSBC y el Consulado del Reino Unido en Estambul, en noviembre de 2003. Entre los condenados se encuentra el sirio Louai Sakka, a quien se considera el líder de Al Qaeda en Turquía.
Según el Tribunal de lo Penal que dictó la sentencia, los condenados son miembros de una célula turca de la citada red terrorista. De acuerdo con la fiscalía, Sakka recibió directamente del líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, la orden de organizar los atentados en Estambul.
El terrorista sirio rechazó su implicación en los atentados con bombas y dijo que había venido a Turquía para atentar contra barcos israelíes y denunció que agentes de la CIA lo habían interrogado en la cárcel de Kandira.
En su declaración final, Sakka leyó pasajes del Corán y dijo: «llevo detenido 558 días por haber atacado un barco israelí. Aquí no he sido condenado yo, sino que ha sido condenada la resistencia iraquí».
En un mensaje añadió: «La victoria está muy cerca. No penséis en mi. Yo también voy a salir adelante y abrazaré mis armas y me uniré con vosotros a las brigadas de la Yihad». |