PESE A LAS grandes presentaciones de sus candidaturas, sus interminables campañas y su constante aparición en los medios, a Ségolène Royal y Nicolas Sarkozy, tan conocidos ya que en Francia tiene mote - "Sego" y "Sarko"- de andar por casa, les ha salido un rival. Quizás no en las encuestas, o en los votos finales, pero sí en un aspecto crucial en política, la credibilidad. El centrista François Bayrou, tercero en discordia, en teoría, para las presidenciales franceses es el candidato al Elíseo más creíble para los franceses en cuanto a los medios para financiar las promesas de su programa electoral, según un sondeo de Opinionway para "Le Figaro" y "LCI" .
Bayrou se perfila así como el "tercer hombre" en la carrera al Elíseo, que hoy por hoy encabeza, según las encuestas, el conservador Nicolas Sarkozy seguido de la socialista Ségolène Royal, aunque esta última parece haber perdido, entre polémicas, errores y dimisiones, el "punch" con que inició la campaña.
Según el sondeo, el 56% de los franceses consideran convincentes los medios avanzados por el candidato de UDF para financiar dichas promesas, que supondrán un coste en cinco años de unos 20.000 millones de euros, quince mil menos de los prometidos, por ejemplo, por Ségolène.
Sarkozy ha convencido al 37% de los preguntados, Royal al 27% y el ultraderechista Jean Marie Le Pen al 23%.
Incluso fronteras afuera convence Bayrou. Aunque se defiende de querer «influenciar» el debate preelectoral francés, el primer ministro italiano, Romano Prodi, elogió su «valentía» en el «combate político», su «idea muy positiva de Europa» y su «simplicidad típica de la gente de provincias». Prodi, quizás dando ideas, declara que «la izquierda moderna y el centro pueden hacer mucho juntos», en una entrevista al diario "Le Parisien" que dedica su portada y sus dos primeras páginas a Bayrou.
Éste, por su parte, muestra una inusitada confianza y no tiene duda de que será elegido presidente francés el próximo seis de mayo, en la segunda vuelta de las elecciones y quizás hasta Nicolas Sarkozy empieza a pensar en ello porque pese a afirmar que comienza a «sentir bien» la campaña ha decidido corregir a la baja sus promesas electorales, quizás en busca de la credibilidad lograda por Bayrou.
La «célula de ajuste» de su partido UMP para revisar su programa electoral se puso ayer en marcha con el objetivo de reducir a 30.000 millones de euros la financiación de nuevas medidas, de manera que se pueda reducir la deuda pública al 60% del Producto Interior Bruto (PIB) en 2012, según el rotativo.
Mientras tanto, Royal, que acaba de sufrir la dimisión de su asesor económico, Eric Besson, ha hecho 110 promesas electorales con un coste valorado en 35.000 millones de euros que, sin embargo, no parece dispuesta a corregir. |