Un tribunal de Milán decidió ayer iniciar el 8 de junio el proceso contra 26 agentes de la CIA, entre ellos Robert Seldon Lady, jefe de delegación de la agencia en Milán, y Jeff Castelli, ex jefe de la agencia en Italia; y contra el ex jefe del servicio secreto militar italiano (SISMI), Nicolas Pollari, su segundo Marco Mancini y cinco agentes de ese servicio por el secuestro, hace cuatro años, del ciudadano egipcio Abu Omar en lo que será la primera vez que en Europa se juzgan los denominados "vuelos de la CIA".
La histórica decisión tomada ayer por la jueza Caterina Interlandi llega tras una investigación realizada por la fiscalía italiana que determina que Hassan Mustafa Osama Nasr, alias Abu Omar, de 44 años e imán en una mezquita de Milán, fue secuestrado en plena calle Conte Verde de esa ciudad el 17 de febrero de 2003 por agentes de la CIA (Agencia Central de Inteligencia).
Omar, que era investigado por la Policía italiana por la sospecha de que encabezaba una célula de reclutamiento de terroristas, fue trasladado a Egipto, su país natal, tras hacer una escala en la base estadounidense de Ramstein, en Alemania. En Egipto fue torturado, violado y mantenido en una celda en El Cairo, pese a que no se presentaron cargos formales en su contra, hasta que fue puesto en libertad, cuatro años después, el fin de semana pasado.
Durante la audiencia preliminar de ayer, la magistrada Interlandi rechazó el pedido de los abogados de Pollari de que se pospusiera el juicio. El argumento fue presentado después de que el primer ministro Romano Prodi enviara el caso a la Corte Constitucional del país ya que el gobierno acusa al fiscal Antonio Spataro de infringir secretos de Estado al recabar evidencias para el caso. El abogado que representa al número dos de Pollari, Marco Mancini, declaró que la juez está equivocada al convocar a juicio sin esperar la decisión del máximo tribunal. Además, Pollari y Mancini alegan que no pueden defenderse sin revelar información confidencial que podría poner en riesgo la seguridad nacional.
Por su parte, los representantes de los agentes de la CIA afirman que gozan de inmunidad diplomática, y su gobierno se niega además a extraditarlos a Italia. De todos modos, el propio gobierno de Prodi se resiste también a pedir su entrega, para no dañar más las relaciones con Washington. El caso ha empañado los vínculos entre ambas naciones, pues Washington afirma que el servicio secreto italiano sabía del secuestro, lo que rechaza el primer ministro de ese momento, Silvio Berlusconi.
En un caso relacionado, el gobierno de Suiza autorizó el miércoles el inicio de investigaciones criminales contra los responsables del secuestro debido a que el vuelo que lo llevó a Egipto atravesó el espacio aéreo suizo. Además, la fiscalía alemana ha emitido trece órdenes de arresto contra otros agentes de la CIA a los que se acusa del secuestro en 2003 de un ciudadano alemán. El grupo era la tripulación y pasajeros de un avión que trasladó a Jaled el Masri de Macedonia a Afganistán en uno de los 1.245 vuelos operados por la CIA sobre Europa, según el informe aprobado el miércoles por el Parlamento Europeo. |