«nos hemos visto muchas veces más que las que usted me ha comentado hoy. Con todos». Así de corta y contundente fue la respuesta del lehendakari Juan José Ibarretxe a la presidenta del PP vasco María San Gil cuando le censuró que hubiera mantenido dos reuniones con representantes de Batasuna. «Hay que dar una nueva oportunidad para la paz. Y eso se hace hablando menos en los medios y mucho más entre nosotros», sostuvo Ibarretxe, que se reafirmó en su defensa del diálogo sincero entre las formaciones políticas como «una de las condiciones necesarias para lograr la paz».
El lehendakari aseguró que su trabajo «fundamental» consiste en «no permitir una vuelta atrás al pasado destructivo», por lo que todas sus actuaciones «van encaminadas en esta dirección». En su opinión, la consecución de la paz «después de que el atentado de ETA rompiera el alto el fuego» requiere de una serie de condiciones, la primera de ellas que la organización armada haga el «único gesto posible», que para ser «creíble» debe consistir en un alto el fuego definitivo.
En segundo lugar, consideró necesario que Batasuna «deje de engañar a su parroquia planteando propuestas», algunas de las cuales calificó de «plagios» de iniciativas aprobadas en el Parlamento vasco. «Ellos mismos dijeron en Anoeta que no es posible un diálogo resolutivo si no es en ausencia de violencia, y hoy no se da la ausencia de violencia, ni por parte de ETA, ni en la kale borroka».
El tercero de los requisitos es el del «diálogo sincero entre los diferentes agentes». «Por eso he hablado con el presidente Zapatero y con los representantes de Batasuna. Me gustaría también hacerlo con ustedes y con todos los partidos», aseveró.
Cuando la presidenta de los "populares" vascos criticó su encuentro «secreto» con el presidente español, Ibarretxe le preguntó si los contactos de representantes del Gobierno del PP con ETA en Zurich fueron «secretos o discretos».
Rifirrafes con el PP
El PSE anunció ayer que su grupo no intervendrá en el debate de las iniciativas parlamentarias del PP sobre política antiterrorista por considerar que, «bajo la apariencia de un fin noble, camuflan la intención de enfrentar a los demócratas», postura que suscitó las críticas de los "populares". Los representantes del PP acusaron a los socialistas de ser capaces de «mirarse a la cara con ETA-Batasuna», pero «no ser capaces de soportar el debate con el PP».
El PNV coincidió con la argumentación de los socialistas y acusó al Partido Popular de estar «muy cómodo con que ETA siga existiendo, aunque les asesinen».
Este nuevo enfrentamiento entre el PP y el resto de formaciones de la Cámara en el pleno del Parlamento vasco se produjo durante el debate de una iniciativa de los "populares" que planteaba que el cese del terrorismo no debe tener contraprestaciones políticas y rechazaba el diálogo político con ETA o Batasuna. Este texto recibió el voto en contra del resto de grupos y el apoyo de los grupos que conforman el tripartito (PNV, EA y EB) permitió que saliera adelante una enmienda de los socialistas, en la que se insta a todos los partidos a «eliminar de la confrontación partidista la política antiterrorista». |