LA IZQUIERDA ABERTZALE no es la única que trabaja en sus listas. Los servicios de Información de la Policía y la Guardia Civil también lo hacen. Desde noviembre han remitido varios informes al Ministerio del Interior en los que aparece un número considerable de posibles candidatos a los que se considera ‘‘contaminados’’, es decir, con una vinculación a fórmulas electorales de la izquierda abertzale ilegalizadas en el pasado y que ilegalizarían también las listas futuras que pudieran integrar.
De momento, el trabajo de las Fuerzas de Seguridad ha sido principalmente ‘‘de calle’’. Varias localidades vascas albergan ya carteles de las plataformas con la foto de sus promotores, algunos con una clara vinculación a Batasuna. Caras muy conocidas de la izquierda abertzale han protagonizado los actos de presentación de estas iniciativas. Es el caso de Ibon Arbulu, detenido en 2005 por supuesta pertenencia a banda armada, además de ex miembro de la Mesa Nacional de Batasuna y antiguo concejal de HB en el Ayuntamiento de Bilbao. El pasado 20 de enero presentó en Bilbao ‘‘Orain Bizkaia. Orain Ezker Abertzalea’’.
Algo similar ocurre con el abogado de Gestoras Pro Amnistía Txema Matanzas, cabeza visible en Gasteiz, para quien el fiscal de la Audiencia Nacional pide nueve años de cárcel por integración en organización terrorista dentro del proceso a Ekin. En otros casos se trata de rostros desconocidos por la opinión pública, pero que han formado parte de listas como las de Aukera Guztiak en el pasado. Estos se mezclan con lo que las fuentes consultadas denominan ‘‘relevos limpios’’, personas cuya militancia radical no ha implicado antecedentes judiciales o policiales y que tampoco registraron una afiliación formal a las marcas de Batasuna o a sus derivados electorales.
Renuncias tras el atentado
Según varios informes policiales, algunas personas que se habían comprometido a integrar estas listas renunciaron tras el atentado de Barajas, preocupados por las consecuencias personales que podría acarrearles su implicación en una agrupación ilegalizada con una ETA en plena campaña de atentados.
Las Fuerzas de Seguridad permanecen atentas al ‘‘plan B’’, incluso ‘‘C’’ de Batasuna. Las sospechas policiales apuntan a una segunda marca electoral sin ninguna posibilidad de superar los obstáculos del Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional para, en el último momento, presentar una tercera candidatura, como ya ocurrió con EHAK.
En ese abanico de posibilidades también aparece EHAK, formación legal y parlamentaria en la Comunidad Autónoma Vasca que, aunque sin ninguna infraestructura, podría irrumpir en muchas localidades del País Vasco y Nafarroa en plena campaña electoral, en el caso de que la izquierda abertzale fracasara en el intento de concurrir a las elecciones con otras marcas. |