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Miguel Hermoso es ‘‘Diego’’ en la serie de Tele 5 ‘‘Yo soy Bea’’. Archivo |
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TELEVISIÓN
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Miguel Hermoso Actor
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«Soy más bueno que el pan; me cogen para malo por mi físico»
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Es malo como la tiña, un bicho que no respeta a nadie. Villano a más no poder, un personaje para odiar, pero en la vida real esun chico bueno que no rompe un plato e incapaz de poner una zancadilla a nadie. «No tengo nada de duro, todo lo contrario».
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Rosana Lakunza Bilbao
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«Tengo debilidadpor los que están en dificultades y por los perdedores. Soy del Atlético de Madrid»
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Miguel Hermoso es el malo de ‘‘Yo soy Bea’’. Quiere el poder y lucha por conseguirlo con las peores artes que se le ponen a tiro. Utiliza a cualquier persona, incluso, de su familia. En la vida real, se considera un pedazo de pan. Ni su hijo se cree la cara de malo que pone. Le gusta ser un villano y esta serie le da muchas horas de rodaje profesional. Es hijo de un famoso director de cine que, en principio, no quería que su hijo se dedicara a la interpretación.
¿Ser hijo de un director famoso le libró del casting para ‘‘Yo soy Bea’’?
Ja. Hice un casting con un montón de actores y, aunque al principio la prueba era para el papel de ‘‘Jota’’, terminaron dándome el de ‘‘Diego de la Vega’’. Supongo que el motivo para esta decisión fue mi aspecto de hombre duro, aunque, en el fondo, soy un pedazo de pan.
Pues en la serie es un bicho, más malo que la tiña.
¿Verdad? Pues en la vida real soy lo que he dicho, un pedazo de pan.
Cuando va por la calle...
La gente me mira con mala cara. Y yo me siento contento. Se han creído tanto mi papel, que no diferencian realidad de ficción. Eso significa que mal, muy mal, no lo debo hacer.
No tiene abuela.
Es que tengo que sacar un poco a pasear mi autoestima, porque si no sólo se acuerdan de mi padre.
¿Duele?
¿Las comparaciones?
Por ejemplo.
Ya me gustaría, ya. Pero no hay comparaciones. Él es el grande, yo voy muy por detrás en esta carrera.
¿Ha probado buscar su nombre en internet?
Deprimente. Sólo sale él. Bueno, ahora, empiezo a aparecer un poco.
¿Qué le parece el papel de villano?
Son los más divertidos y, también, con los que más te luces.
¿Renuncia a ser bueno?
No, pero mi físico es más de hombre duro. No soy como ‘‘Alvarito’’, un blando, guapo, listo, exitoso con las chicas... ¿Y qué es en el fondo? Un fraude. Engaña a todos.
¿Se le queda cara de malo cuando sale del plató?
Cuando tengo que regañar a mi hijo de ocho años pongo cara de malo. Pero, como ahora me ve en la televisión, ya no me toma en serio y se ríe de mí.
¿Qué dice él de lo malo que es su padre en la tele?
Como me conoce bien y sabe lo buenazo que soy, no le impresiono nada de nada. Sus compañeros le piden autógrafos y yo se los doy.
El personal suele recordar a los malos por más tiempo.
Es verdad, todo el mundo recuerda a ‘‘Richard Channing’’, de ‘‘Falcon Crest’’, o a ‘‘J .R.’’, de ‘‘Dallas’’. Confieso que me siento honrado de pertenecer a ese club selecto de los ‘‘malos de la película’’.
¿Quién es su modelo para este papel? ¿Hay alguien concreto?
Más que fijarme en una persona en concreto, he querido reflejar a esa gente que se cree perfecta y se comporta como si estuviera por encima de todo y de todos.
¿Le hubiera gustado un personaje más verosímil?
En este momento de mi vida, me apetece más divertirme con ‘‘Diego’’ que buscar dentro de mí, que es lo que requeriría un personaje más natural y ajustado a la realidad.
¿Es muy exigente la serie?
Hay que grabar muchas secuencias en el mismo día y, más de una vez, me he quedado medio aturdido en una escena. Por suerte, ya estoy curtido en este trabajo y tengo bastante facilidad para leer el guión y retenerlo.
¿Amigo de los ganadores?
Al contrario. Tengo debilidad por los que están en dificultades y por los perdedores, con decirte que soy del Atlético de Madrid. No soporto ver a alguien que sea despreciado injustamente, así que, en la vida real, estaría del lado de ‘‘Bea’’.
¿Vio ‘‘Betty, la fea’’?
No sólo la veía, sino que era un auténtico fan. Me sorprendió mucho comprobar que una telenovela podía ser tan divertida. Además de fijarme en los actores, que me parecían excelentes, también, la seguía porque me reía muchísimo.
¿La belleza está en el interior?
Es una pregunta trampa, me vas a acusar de tópico. Primero te fijas en el exterior. Y ese exterior puede ser un gesto, también una frase ingeniosa. ¿Te he contestado?
Se ha salido por la tangente, pero es válida.
Es que siempre intentáis pillarnos en las entrevistas. Sobre todo, las mujeres.
¿Le gusta la televisión como género?
Mi base es el teatro y mi mundo gira en torno a él. Si no hubiera sido por este género, yo no sería ni la mitad de buen actor que puedo ser. Sin embargo, también es cierto que es en la televisión donde te ve todo el mundo. De todos modos, si me aprecian tanto en la pequeña pantalla es por todo lo que he aprendido sobre el escenario.
¿Compartir el mismo nombre que su padre es mala suerte en su profesión?
Mi padre luchó para que no me dedicara a esto, pero no lo consiguió.
¿Por qué no quería si a él le ha ido muy bien?
Hay muchos momentos malos, él los ha vivido y yo, también. Es una profesión inestable y en la que tienes altibajos.
¿Es un momento dulce el que vive ahora?
Por supuesto, tengo el trabajo asegurado durante una temporada. Eso es lo bueno de este momento. La serie tiene éxito, tú tienes trabajo.
¿Se imagina una situación contraria?
Estamos preparados. Debemos pensar, también, en la falta de éxito. Ejemplos no faltan si nos ponemos a nombrarlos.
¿Pensó que la serie tendría éxito cuando empezaron a grabar?
Confieso que, al principio, dudaba de que una producción que ya se había hecho fuera funcionara, pero los guionistas le han dado un tono totalmente diferente y, como se ve, han acertado de lleno. Por un lado, cualquiera puede encontrarse en la calle, el barrio o la oficina, personas como las que aparecen en ‘‘Yo soy Bea’’. Por otra, nuestro producto ha quedado más ácido y más crítico con el mundo laboral que el original. Los españoles tenemos un sentido del humor más negro y eso se refleja muy bien. |
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