Después de un año de guerra accionarial, los principales accionistas de la mayor inmobiliaria española y la tercera de la zona euro han llegado a un acuerdo para repartirse la compañía de manera equitativa. Así, los accionistas de referencia de Metrovacesa, el actual presidente Joaquín Rivero, su socio Bautista Soler y la familia Sanahuja, han cerrado un acuerdo para dividir en dos la inmobiliaria.
El Acuerdo de Separación Empresarial y Societaria, firmado ayer, establece la división del Grupo Metrovacesa en dos entidades separadas cuyos accionistas de referencia serán Rivero y Soler, por un lado, y la familia Sanahuja, por otro. Una de las entidades, que mantendrá el nombre de Metrovacesa, se quedará con la mayoría de los activos inmobiliarios en España y con parte de los activos de la filial francesa Gecina, básicamente patrimonio en alquiler. La familia Sanahuja será el accionista de referencia de esta sociedad, en la que reforzará su posición.
La segunda entidad, Gecina, agrupará la mayoría de los activos de la filial francesa y algunos activos de la actual Metrovacesa en el Estado español (oficinas en alquiler). Los accionistas de referencia de esta segunda sociedad serán Rivero y Soler.
El acuerdo contempla una serie de operaciones corporativas para conseguir la separación efectiva de las dos sociedades, que serán «completamente independientes» en el futuro.
Esas operaciones garantizarán que los accionistas minoritarios puedan optar por participar en cualquiera de las dos sociedades o en ambas a la vez. Asimismo, garantizarán el trato igualitario a los actuales accionistas minoritarios de Gecina.
Varios meses de proceso
La separación de Metrovacesa en dos sociedades se realizará a través de un conjunto de operaciones corporativas que, en conjunto, se prolongarán por un período de entre siete u ocho meses, según fuentes de la empresa.
El plan diseñado por los dos socios de referencia de la inmobiliaria dará lugar a dos empresas cotizadas, una en en el Estado español (Metrovacesa), y otra en Francia (Gecina). No obstante, en el caso de Rivero y Soler, prevén agrupar los activos con que se queden en España en otra pequeña sociedad que está previsto que a la larga también pueda cotizar.
El proyecto diseñado por los dos máximos accionistas de Metrovacesa fue comunicado ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y está a la espera de obtener su preceptiva autorización. Hoy está previsto que se reúna el consejo de administración de Metrovacesa, en el que los Sanahuja y los socios Rivero y Soler presentarán al resto de miembros el plan que, posteriormente, deberá someterse a la junta de accionistas.
El resto de socios de Metrovacesa son la familia Lara que recientemente se hizo con un 5,17% de la compañía, así como Prasa inmobiliaria, con un 3% del capital. |