EL PRESIDENTE iraní, Mahmud Ahmadineyad, consideró ayer «imposible» frenar las actividades nucleares de su país, haciendo caso omiso de las presiones internacionales sobre Teherán para que suspenda el enriquecimiento de uranio.
Ahmadineyad, conocido por sus opiniones ultraconservadoras, hizo ayer una visita a varias ciudades del norte iraní, donde se mostró claramente contrario a la suspensión del enriquecimiento de uranio, tal como exige la comunidad internacional.
Su declaración en este sentido coincidió con el fin, ayer mismo, del plazo de 60 días dado por la ONU al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para que elabore un informe para decidir si poner fin o no al embargo establecido en su última resolución al respecto.
«El tren del desarrollo del pueblo iraní ha iniciado su marcha y es imparable y todas las potencias no podrán impedir la creciente marcha de este tren», dijo Ahmadineyad en un discurso en la ciudad de Langarud, en el norte iraní. También reiteró que «Irán no hace caso a los países arrogantes que rechazan nuestros programas nucleares, y seguirá su camino hasta acceder de forma completa a la tecnología nuclear para uso pacífico».
En otra ciudad iraní, Amlesh, en la provincia de Guilán (norte), reiteró que Teherán «no renunciará ni un ápice a su derecho», y que «nuestro pueblo está decidido a defender de forma unánime su derecho nuclear».
A su juicio, «la única alternativa ante ellos (Occidente) es elegir el camino de la amistad y el respeto al pueblo iraní, ya que en caso contrario la mano de Dios saldrá dentro de poco y los destruirá», según la agencia oficial de noticias iraní IRNA.
Sus declaraciones coincidieron también con informaciones procedentes de Teherán que dan a entender que la República Islámica está abierta a todas la opciones, y que ya está preparada para hacer frente a posibles "amenazas" exteriores.
La petición de Ban Ki Moon
Mientras, en Berlín, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, instó ayer a Irán a respetar la resolución de la ONU urgiendo al país persa a detener su programa de enriquecimiento de uranio.
El asunto es de «gran preocupación para la comunidad internacional», dijo Ban Ki Moon en rueda de prensa conjunta con el ministro alemán del Exterior, Frank-Walter Steinmeier. |