|
|
|
La plantilla de Babcock protestará la próxima semana en un acto del presidente de la Sepi en Sestao
|
|
El comité de empresa acuerda por unanimidad un primer acto de movilización para exigir al grupo público que fije un periodo de garantías salariales
|
 |
|
I.C. Bilbao
|
 |
El comité de empresa de Babcock acordó ayer por unanimidad celebrar un primer acto de movilizaciones para presionar a la Sepi en el pulso que mantienen a fin de lograr un nuevo periodo de garantías salariales. La plantilla de la empresa vizcaina aprovechará una visita a Sestao del presidente del grupo público, Enrique Martínez Robles, para emprender una marcha desde la fábrica al Ayuntamiento de la localidad y entregarle una carta que recoge la postura de los trabajadores.
Además de Martínez Robles, el diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao, y la consejera vasca de Industria, Ana Agirre, se han citado el próximo miércoles para firmar un convenio para el desarrollo del polígono industrial de Ibarzaharra. La presencia de ese elenco de cargos políticos incrementará la resonancia de la protesta laboral.
Cruce de cartas
El contenido de la misiva que pretenden entregar a Martínez Robles es muy similar a la que remitieron a principios de esta semana, y que ya ha obtenido respuesta de la Sepi. El comité plasmó en la carta la decisión de la asamblea de no reanudar el diálogo con la dirección sobre el ajuste laboral de 80 trabajadores y sobre el resto de los aspectos del nuevo plan industrial hasta que el grupo público especifique con antelación qué coberturas está dispuesta a ofrecer.
La réplica de Martínez Robles llegó ayer mismo, y consistía en el mismo mensaje que la Sepi ha lanzado a los trabajadores desde mediados de enero: «El acuerdo previo entre la empresa y los trabajadores es condición imprescindible para la prórroga de dos años del actual plan industrial».
El periodo de control público sobre los activos de Babcock concluyó el 30 de enero. Con el voto unánime de UGT, CC.OO., ELA, LAB y ESK, el comité ha optado por la vía de la movilización para tratar de blindar su futuro laboral, a pesar del aviso de la Sepi de desentenderse de la empresa y la amenaza de la multinacional A-Tec de «ejercer sus derechos» sobre la empresa a menos que se alcance un acuerdo «en un breve plazo de tiempo».
ELA, ESK y LAB se inclinaban por que la marcha a Sestao fuera sólo el arranque de un calendario de movilizaciones más amplio, pero UGT y CC.OO. se valieron de su mayoría para desbaratar esa propuesta. |
|