El nuevo comisario europeo de Multilingüismo, el rumano Leonard Orban, se mostró ayer partidario de promover el uso en la Unión Europea de lenguas no oficiales, como el euskera, el catalán/valenciano y el gallego. Reiteró que para lograr su oficialidad es el Gobierno español el que debe pedirlo y el resto de Estados miembros tendrían que aprobarlo de manera unánime, como ha ocurrido con el gaélico, lengua oficial desde el pasado 1 de enero.
En una rueda de prensa en la que presentó las prioridades de su cartera, Orban destacó que la Comisión Europea ha puesto en marcha este año un programa de aprendizaje a lo largo de toda la vida, que incluye todas las lenguas habladas en la UE.
En ese sentido, el comisario rumano se mostró «convencido de que otras lenguas, que no sean oficiales, pueden ser promovidas y conservadas».
Recordó, además, que el euskera, el catalán/valenciano o el gallego (que gozan del estatus en la UE de semioficiales), «pueden convertirse en lenguas de la UE según las condiciones en las que el Gobierno español lo fije y siempre que los Estados miembros se muestren de acuerdo». Asimismo, señaló que la traducción de los documentos comunitarios a estas lenguas corre a cargo del Gobierno español.
Idiomas demandados
El año pasado concluyó el proceso para que los ciudadanos del Estado español puedan usar el euskera, el catalán/valenciano, y gallego en sus comunicaciones escritas con las instituciones europeas, por lo que 2007 será el primer año completo en que estén en funcionamiento.
Por otro lado, el español es la segunda lengua extranjera que las multinacionales europeas consideran más necesaria a la hora de hacer negocios y abrir nuevos mercados, sólo por detrás del inglés, según los resultados de un estudio elaborado por el Centro de Idiomas de Reino Unido para la Comisión Europea. El 20% de las grandes empresas ve imprescindible tener empleados que hablen castellano, frente al 29% que necesita personal que domine el inglés y el 17%, el chino. |