Un total de 1.452 ciudadanos de la CAV, cuatro al día, denunciaron el pasado año el uso fraudulento de su tarjeta de crédito. O lo que es lo mismo, les robaron dinero de su cuenta corriente a través de la apropiación indebida del número secreto o PIN. «Cada año la cifra aumenta porque sube el número de usuarios de tarjetas y porque los métodos de estafa se sofistican», indicó ayer el Jefe de División de Inspección General de la Ertzain-tza, Gervasio Gabilondo, que ha participado esta semana en el primer Congreso sobre Delincuencia Organizada, en Gasteiz. En 2005 el número de denuncias se había situado alrededor de las 1.300 reclamaciones.
Quinientas denuncias se referían a tarjetas sustraídas por el método habitual: robo de la cartera, tirón de bolso, etc., a partir del cual los ladrones identifican o adivinan la clave. «A veces se lo ponemos demasiado fácil», indica Gabilondo, quien señala que bastantes personas escriben el número PIN en la propia tarjeta de crédito por temor a no recordarlo.
Otras 500 denuncias aproximadamente fueron motivadas por una apropiación indebida más compleja. Los métodos utilizados en estos casos son dos: las vídeocamaras instaladas en los cajeros automáticos que graban a las personas cuando teclean el número secreto y los artilugios que simulan la ranura por donde se introduce la tarjeta y que copian su banda magnética y todos los datos que ésta contiene.
El resto de estafas, casi una tercera parte, se producen a través de modos mucho más sofisticados. Gabilondo explica que uno de ellos consiste en interceptar el correo postal que lleva la nueva tarjeta antes de que llegue al propio destinatario. En otros casos, la apropiación de los datos se produce a través de internet, con técnicas que implican complicados programas de software que se utilizan en páginas web de dudosa credibilidad.
No existe un territorio de la CAV donde se registren más fraudes, pero «la tendencia es que se produzcan en núcleos urbanos importantes en los que compensa instalar la infraestructura necesaria para llevar a cabo los robos», matiza el agente de la Ertzaintza.
Catorce grupos
En la CAV operaron 14 grupos en 2006 que se dedicaron exclusivamente a esta actividad, de los cuales algunos fueron detenidos y otros sólo identificados. El perfil del miembro de estas bandas organizadas es de una personas con formación y originaria de los países del Este, aunque en el último año la Ertzaintza también ha localizado a individuos del norte de África. Sobre las víctimas, «todos somos vulnerables, ya que te roban tus datos sin darte cuenta». A pesar de ello, Gabilondo asegura que comprar en internet es seguro, «tomando las precauciones adecuadas y operando en webs de confianza». Recomienda disponer de un tope máximo de crédito para sacar cada día, si no «nos pueden vaciar la tarjeta». |