LA CIZAÑA sembrada hace unas semanas por el presidente navarro Miguel Sanz, al afirmar durante un acto político de UPN que no tenía ningún interés en visitar Andalucía y Extremadura «para aprender cómo se fabrican parados», sigue generando réplicas airadas. La última la del presidente extremeño, Rodríguez Ibarra, que ha ironizado que «Navarra quiere tanto a España que no aporta un duro».
Esta afirmación fue desmentida ayer tajantemente por Sanz que explicó que «Navarra aporta a la solidaridad de los pueblos de España, incluído el extremeño, un total de 1.100 millones de euros, casi 200.000 millones de pesetas: 600 netos en base a lo establecido en el convenio económico en vigor y 500 más si se calcula la diferencia de lo que nuestros trabajadores pagan a la Seguridad Social y lo que reciben». Añadió que Ibarra "tiene que recurrir a estos disparates para ocultar su ineficacia durante muchos años de gobierno». |