El PSE-EE se mostró ayer partidario de mantener las ayudas a familiares de presos recluidos en cárceles de fuera de Euskadi porque tanto los reclusos como sus allegados tienen «derecho» a percibir subvenciones para facilitar las visitas a los centros penitenciarios.
El PP acusó a los socialistas, que en el debate presupuestario del pasado mes de diciembre solicitaron la supresión de las ayudas, de actuar de forma «incoherente» al mantener una postura «literalmente contraria» a la que defendían en el pasado. El enfrentamiento entre "populares" y socialistas se produjo en el pleno del Parlamento vasco, en el transcurso del debate de una propuesta del PSE-EE que solicitaba la supresión del decreto que regula estas ayudas, que superan los 220.000 euros, por considerar más apropiado que se canalicen a través de la normativa que regula las Ayudas de Emergencia Social (AES).
Salvo el apartado relativo a la anulación del decreto, que fue secundada por el PP, aunque tampoco fue aprobado, la iniciativa fue rechazada por todos los grupos, a excepción del PS-EE. El parlamentario socialista Jesús Loza explicó que con su propuesta, los socialistas no trataban de acabar con las ayudas que se conceden a los familiares de presos para que se desplacen a las cárceles a visitarles.
«No proponemos que se quiten (las aportaciones), queremos que se mantengan, y ahí está la discrepancia con el PP. Porque es un derecho de los presos, de los presos de cualquier tipo, recibir ayudas, y es un derecho de sus familias poder visitarlos».
Loza continuó en esta línea y, dirigiéndose a EHAK, destacó que «nosotros hemos reconocido que los socialistas, los populares, los asesinados o las familias, no somos los únicos que sufrimos». |