EL GRUPO líder de la siderurgia mundial Arcelor Mittal celebró ayer el Día Mundial de la Salud y Seguridad Laboral con un doble objetivo: concienciar a sus 330.000 empleados de que los accidentes y enfermedades derivadas de la actividad laboral «pueden y deben ser prevenidos», y poner en marcha una nueva política en esta materia que se aplicará en todo el grupo siderúrgico.
Las 18 plantas con que cuenta Arcelor Mittal en el Estado español -localizadas en Asturias, Euskadi, Madrid, Valencia y Zaragoza, en las que trabajan 16.000 personas-, al igual que las 700 plantas y centros de actividad ubicados en 60 países, además de su red comercial, participan en esta iniciativa, que también contará con la presencia de altos directivos.
«Hemos manifestado repetidamente que la seguridad y la salud constituyen una prioridad para la nueva compañía», señaló el presidente del grupo, Lakshmi Mittal.
Por su parte, el sindicato LAB se concentró ante la factoría de Arcelor-Aceralia en la localidad guipuzcoana de Olaberria, bajo el lema "La salud no se vende, se defiende", con el objetivo de «denunciar la situación real de la salud laboral» en esa empresa acerística. |