MARCOS LUCAS Sesarago, de 67 años, un voluntario español que trabajaba en un albergue para niños con sida en Perú fue encontrado muerto de cuatro puñaladas y enterrado en el patio del local, a las afueras de Lima.
Los miembros del Hogar San Camilo, donde trabajaba el voluntario, aseguran que la última vez que alguien le vio fue hace 16 días en la localidad de Chosica, a unos 40 kilómetros de la capital peruana. Los empleados se sorprendieron por su ausencia, pero después pensaron que el voluntario, que llegó a Perú hace unos seis meses, había regresado al Estado español.
Fuerte olor en el patio
Sin embargo, el administrador llamó a la policía tras sentir un fuerte olor en el patio interior del local, lo que movilizó a agentes de investigación de crímenes, peritos forenses y un fiscal, que encontraron su cuerpo enterrado en una fosa.
Cabe significar que la Policía está investigando el suceso y hasta el momento ha interrogado a tres pacientes del albergue. Uno de elllos había sido indultado de una cárcel de Lima cuando se conoció que era portador del sida, según señaló en el día de ayer la televisión peruana. |