QUE LA tasa de muertos en accidentes de tráfico no supere los 54 por cada millón de habitantes en el año 2010. Es el objetivo que se ha impuesto el nuevo Plan Estratégico de Seguridad Vial para los próximos tres años, aprobado ayer por el Gobierno vasco.
Concretamente, fijando como referencia la mortalidad registrada en el año 2001, Interior pretende reducir un 50% el número de fallecidos en las carreteras vascas.
Educación vial en las escuelas, coordinación entre municipios, estudios sobre las causas que provocan los siniestros y, sobre todo, un mayor control por parte de la Ertzaintza en pilares básicos como el exceso de velocidad, el uso del móvil, del casco, de las sillitas infantiles o del cinturón. Son las acciones más importantes que prevé este plan para cumplir esas ambiciosas previsiones.
Más lento, menos alcohol
No en vano, con esta iniciativa, el Gobierno vasco pretende que, dentro de tres años, el 90% de los vehículos que circulan por la red viaria de la Comunidad Autónoma Vasca respete los límites de velocidad.
Asimismo, prevé que, para esa misma fecha, sólo uno de cada diez conductores accidentados dé positivo en los controles de alcoholemia. Esto supondría reducir en un 11,5% el porcentaje de alcoholemias con respecto a 2001 en las vías interurbanas.
Estas cifras se acercan a las directrices de la Unión Europea en materia de seguridad vial. Según recordó la portavoz del Ejecutivo vasco, Miren Azkarate, los datos referidos a siniestralidad en las carreteras vascas durante el año 2005 están por debajo de las medias en el Estado, en Francia y en Europa. |