LA DIPUTACIÓN de Gipuzkoa, a través del departamento para las Infraestructuras Viarias, ha culminado las obras de construcción de la Variante de Hondarribia, presupuestada en 4 millones de euros. Ayer se conocía la apertura al tráfico de la segunda fase de esta infraestructura que liberará al casco urbano de la ciudad del tráfico que se dirige a la playa y al puerto.
En el acto de inauguración estuvieron presentes, entre otros, el diputado general Joxe Joan González de Txabarri y el alcalde hondarribiarra, Borja Jauregi.
Este segundo tramo tiene una longitud ligeramente superior a un kilómetro e incluye -como elementos principales- la realización de tres nuevas rotondas (Muliate, Montaña y Torrea), así como la adecuación a características de variante urbana de la travesía de la calle Labreder.
El proceso de construcción de esta segunda fase, tras la puesta en servicio del primer tramo de la Variante de Hondarribia en el verano de 2003, se ha realizado «sin incidencias reseñables en un plazo inferior al fijado en el programa de obras», según se señalaba desde la Diputación.
Calzada de dos carriles
Al igual que en la primera fase, el tramo de nueva construcción es un vial formado por una calzada de dos carriles de 3,50 metros, arcenes más cuneta de 1,50 metros a ambos lados y bermas de ancho variable.
En la calle Labreder -entre las glorietas de Montaña y Torrea- se ha mantenido la plataforma existente, si bien su sección se ha reducido a una calzada de 2 carriles de 3,50 metros más cuneta, amén de una zona ajardinada de un metro de ancho para separar la actual acera de la carretera, a fin de conseguir un diseño de variante más urbana.
Las obras de esta acción se completan con tres pasos sobre las regatas de Montaña y Txiplau en la glorieta de Muliate y en el nuevo acceso al polígono de Txiplau; y un paso inferior, exclusivamente peatonal, junto al camino Tudela. |