EL PASADO lunes, Dmitry Piterman anunció la inminente llegada de un técnico de «perfil bajo» a la estructura albiazul. Aunque no dio nombres, el perfil descrito por el ucraniano conducía a la figura del argentino Mario Luna, el técnico del último descenso alavesista y que vivió la pasada campaña un esperpéntico acto público de presentación. Como hace una temporada, el máximo accionista albiazul, pese a haber barajado otras opciones que finalmente desestimaron su propuesta, ha tenido que recurrir a un entrenador que se va a plegar a sus condiciones. Piterman, en este caso, indicó que el nuevo técnico iba a ser alguien que conocía sus métodos de trabajo. Que no va a poner pegas a la hora de ejercer de empleado sin capacidad de decidir, en resumidas cuentas. El propio Mario Luna, en declaraciones a “Radio Vitoria”, reconoció ayer haber «llegado a un acuerdo» con Piterman y Pepe Nereo en Santander. Un pacto que «firmaremos en Vitoria mañana–por hoy–». Luna, que hizo estas declaraciones públicas sabiendo que, quizás, será silenciado en cuanto pase a formar parte de la entidad albiazul, indicó que su nuevo vínculo con el Alavés será «un contrato de larga duración».
Luna no se mostró sorprendido por las condiciones de trabajo a las que va a tener que hacer frente desde hoy mismo, cuando el Alavés haga oficial su incorporación. «He hecho las preguntas que tenía que hacer, no hay ningún problema, y siempre es bueno aclarar las cosas antes, y sin ningún problema, llegar con la máxima ilusión y voluntad», indicó el argentino.
Respecto a la convulsión a la que parece haberse acostumbrado el entorno albiazul, Luna indicó que «las circunstancias son esas y no las va a cambiar nadie». «Yo tendré que agachar la cabeza, trabajar y que sean los resultados los que me den y me quiten», consideró. Desde luego, es algo en lo que tiene experiencia tras su paso por el Alavés de Piterman la pasada campaña.
Luna, que asumió que su regreso a Gasteiz se hará oficial «sabiendo las circunstancias», subrayó que «creo que soy mayorcito para saber lo que hago» y reclamó «la suerte que me faltó en un minuto», en referencia al descenso de la pasada campaña.
Eso sí, la parte más curiosa de su discurso, en un técnico como él, llegó cuando afirmó que la pasada temporada «pudieron comprobar que no presté el carné a nadie». «Yo no tengo por qué estar dando explicaciones, tengo que agachar la cabeza y trabajar honradamente», explicó.
«No hace falta un perfil alto»
Luna, asimismo, valoró la calificación de «perfil bajo» de Piterman. «No entiendo lo que quiere decir lo de perfil bajo, yo sé lo que soy yo. Esas son sus declaraciones y ya está», indicó antes de afirmar que «en una plantilla con muy buenos jugadores no creo que haga falta tampoco tener un perfil alto». Desde luego.