Las fuerzas de la OTAN en Afganistán anunciaron ayer el inicio de una ofensiva para recuperar zonas de la provincia de Helmand en el que se han hecho fuertes los talibanes, que ayer anunciaron el secuestro de un periodista británico sospechoso de espionaje.
Un británico «que se identificó como periodista» fue detenido la noche del lunes junto a dos «colegas» afganos en el distrito de Nad Ali, cerca de la capital provincial, Lashkar Gah, en el oeste de Helmand, informó ayer el portavoz talibán Qari Mohamad Yousif Ahmadi.
Añadió que el británico «dio información contradictoria durante el interrogatorio, lo que levantó sospechas de que puede estar trabajando para las fuerzas británicas» destacadas en la provincia de Helmand, en el sur afgano. «El Consejo Talibán decidirá pronto sobre su destino», dijo Ahmadi, que mantuvo que los talibanes no tienen nada en contra del trabajo de los periodistas.
Uno de los afganos retenidos por los talibanes es de la propia Helmand y el otro procede de Kabul, según este portavoz, mientras la cadena británica BBC, que se remitió a otra fuente talibán para informar del secuestro, dijo que ambos suelen trabajar como traductores para periodistas occidentales.
La cadena informó también de que las autoridades británicas, estadounidenses y afganas en Kabul están intentando determinar para qué medio trabajaba el periodista, mientras el Ministerio de Defensa del Reino Unido dijo no tener constancia de que «haya sido capturado ningún soldado» de ese país.
Las fuerzas británicas destacadas en Helmand comenzaron ayer una ofensiva en esa provincia para recuperar el control de una amplia zona del norte provincial, lindante ya con el centro del país, donde los talibanes se han hecho fuertes en las últimas semanas. La Fuerza para la Asistencia a la Seguridad en Afganistán (ISAF, que comanda la OTAN) anunció el inicio esta madrugada de la "Operación Aquiles", en la que participarán unos 4.500 soldados aliados. |