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Juan Carlos López de la Calle, director de Bodegas Artadi, que ha recibido la máxima puntuación de Parker. |
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Vinos ‘top’ de parker
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la famosa lista del crítico robert parker otorga 100 puntos a cinco vinos del estado, uno de ellos de euskadi, viña el pisón 2004, de artadi
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Mikel Zeberio
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Viñedos de Clos i Terrases que producen el vino Clos Erasmus.
Benjamín Romeo, artífice del ‘‘Contador’’ en San Vicente de la Sonsierra.
Por primera vez, el crítico estadounidense y gurú del mundo del vino a nivel internacional, Robert Parker, ha dado la máxima puntuación no sólo a un vino del Estado (algo que tampoco había ocurrido hasta ahora), sino a cinco, y uno de ellos elaborado en Euskadi, concretamente en Laguardia, el Viña el Pisón 2004, de Bodegas Artadi. Se trata de una de las bodegas punteras del Estado, dirigida por Juan Carlos López de Lacalle, que en el día a día y desde su profesionalidad y sensibilidad mantiene vivos los conceptos de calidad presentes desde la fundación de esta bodega creada en su día como cooperativa.
Hasta este momento ningún vino de nuestro país había alcanzado los 100 puntos, la perfección, tal distinción había recaído en vinos franceses (casi un centenar), australianos (más de 14) y estadounidenses (10).
Los otros cuatro ‘‘100 puntos’’ son el Termanthia 2004 de Numanthia Termes, la bodega de la familia Eguren puesta en marcha para elaborar vinos en la D.O. Toro; el Pingus 2004 de Bodegas Pingus, del enólogo danés Peter Sisseck, en la D.O. Ribera del Duero, uno de los proyectos más personales del panorama vinícola del Estado; el Contador 2004, del enólogo Benjamín Romeo, que elabora este vino en la localidad riojana de San Vicente de la Sonsierra, desde donde vuelca todo su saber y experiencia en conseguir extraer el máximo potencial a sus viñedos; y el Clos Erasmus 2004 de Clos i Terrases, fruto del saber hacer de la enóloga suiza Dapnhe Glorian en la D.O.Q. Priorato.
Además de los cinco ‘‘perfectos’’, la lista del 2007 que acaba de publicar en su página web (www.RobertParker.com), otorga un reconocimiento destacado a los vinos elaborados en el Estado en general y en Euskadi en particular, ya que hay un número importante de bodegas con puntuaciones muy elevadas.
Aparte de Artadi, que vuelve a aparecer con otros cuatro vinos en dicho listado, las otras bodegas vascas que salen reflejadas, con más de una referencia en las mayoría de los casos, pertenecen tanto a Rioja Alavesa como a las tres denominaciones de origen txakoli.
El método Parker
Desde que dejó su profesión de abogado para ejercer como crítico vinícola hace 25 años no ha dejado de visitar todo tipo de bodegas, desde las calificadas como legendarias hasta esas otras que empiezan a dar sus primeros pasos en el universo vitivinícola, lo que a su vez le ha permitido degustar cientos de miles de vinos. Y de ellos tan sólo unos pocos merecen sus calificaciones más altas.
Su trabajo y su crítica se pueden leer no sólo en el listado al que estamos haciendo referencia hoy y en su famosa guía de vinos, sino también en otras obras suyas como ‘‘Bordeaux: A Consumer’s Guide to the World´s Finest Wines’’,‘‘Wines of the Rhône Valley’’, ‘‘Burgungy: A Comprehensive Guide to the Producers, Appellations and Wines’’ y ‘‘Los mejores viñedos y bodegas del mundo’’.
Respecto a este último libro, el propio Parker dice que «rinde homenaje a los vinos excepcionales y a las personas que los hacen posible» y que sus páginas «dan cuenta de los 175 viñedos más espectaculares del mundo». Y dentro de esta obra aparecen cinco bodegas del Estado: Artadi, Clos Erasmus, Álvaro Palacios, Tinto Pesquera, Dominio de Pingus y Bodegas Vega Sicilia.
A lo largo de las páginas de ‘‘Los mejores viñedos y bodegas del mundo’’, estas cinco bodegas comparten espacio con las de países como Argentina (1), Australia (8), Austria (5), Francia (80), Alemania (8), Italia (22), Portugal (3) y Estados Unidos (23).
De cada una de todas ellas, aporta información sobre las variedades de uva, la edad media de las cepas y la densidad de plantación, su historia, sus procesos de elaboración y crianza, sus vinos, su producción anual y las notas de cata de las cosechas más recientes, entre otros datos.
Y al mismo tiempo nos desvela cuáles son las características que él considera que debe tener un vino para calificarle como de ‘‘gran vino’’, lo que podríamos calificar como el método Parker, sobre el que asienta su definición de vino excepcional. En primer lugar, señala que tiene que tener la capacidad de agradar tanto al paladar como al intelecto y continúa con la de mantener el interés del degustador, la de ofrecer aromas intensos y sabores ligeros, la de gustar más en cada nuevo sorbo, la de mejorar con la edad, la de mostrar su personalidad singular, la de reflejar el lugar de origen y la de la pasión y compromiso de los productores.
A través de estas premisas, de sus catas y sus obras, este estadounidense invita a los lectores a una gira muy personal por las bodegas que más le han impresionado por su dedicación a la calidad, la regularidad y la excelencia. Simplemente hay que dejarse llevar. |
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