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La bolsa estatal se comportó ayer como el perro de Paulov y sólo respondió al estímulo de los datos de empleo estadounidenses de febrero, que le concedieron una subida del 0,45% y la conquista del nivel de 14.200 puntos. El mercado no tuvo ojos más que para las estadísticas laborales estadounidenses, que indicaron, con la creación de 97.000 nuevos puestos de trabajo y la reducción de la tasa de paro una décima, hasta el 4,5%, que su economía está todavía lejos de la recesión. Al principio del día la bolsa se atrevió a mirar, para emularlas, a las ganancias moderadas que consiguió el mercado neoyorquino el jueves y Tokio la pasada madrugada, pero el crecimiento de los precios mayoristas en Alemania, el descenso de la producción industrial francesa y el cambio de tendencia registrado en las plazas europeas trajeron las pérdidas. |