El 20% de la energía que consumamos en 2020 deberá proceder de fuentes renovables, y el 10% del fuel que utilicen los vehículos de los biocombustibles. Estos dos ambiciosos objetivos, obligatorios por primera vez en la UE, son la punta de lanza del nuevo plan energético acordado ayer por los 27 líderes de la Unión Europea para reducir un 20% las emisiones de gases con efecto invernadero en la lucha contra el cambio climático.
«Estoy muy satisfecha y contenta porque hemos abierto la puerta a una nueva dimensión de la cooperación europea en la lucha contra el cambio climático. Nos permitirá ser creíbles», valoró ayer la canciller alemana y presidenta de turno de la UE, Angela Merkel. Incluir el carácter obligatorio en el uso de energías "limpias" no ha sido, sin embargo, tarea fácil por la oposición de República checa, Eslovaquia, Hungría y Francia. Los primeros porque veían totalmente inviable responder al objetivo del 20% obligatorio y los franceses porque consideran que su apuesta por la energía nuclear -que no produce CO2- ya les permite estar en la vanguardia frente al cambio climático.
Aún así, la Presidencia alemana consiguió resolver estas reticencias incluyendo en el pacto final que el objetivo global tendrá en cuenta la situación particular de cada Estado. Es decir, que se tomarán en cuenta «las circunstancias, puntos de partida y potenciales de cada uno de los Estados miembros» a la hora de establecer «objetivos nacionales diferenciados».
Esta tarea recaerá ahora en la Comisión Europea, que presentará propuestas para repartir este 20% por países durante el último trimestre del año. Una negociación, que según reconocieron, será «difícil» por la diferente combinación energética que utilizan los Estados. «Lo vamos a hacer con toda justicia y buscando un acuerdo», aseguró Barroso. El pacto afirma también que «la política energética respetará plenamente la combinación de energías por la que opte cada Estado» y confirma que corresponde a cada socio europeo decidir «si desea depender de la energía nuclear», texto incluido en la recta final para satisfacer las demandas de Francia, donde el 78% de la energía que produce es nuclear. «Hasta la Comisión reconoce que las renovables no serán suficientes»", advertía ayer el presidente galo, Jacques Chirac, defendiendo su sistema. |