LA ESTACIÓN Depuradora de Apraitz inaugurada ayer en Elgoibar, tratará las aguas residuales de las poblaciones de Soraluze, Eibar, Elgoibar, Mendaro, Ermua y Mallabia. Tiene capacidad para depurar las aguas de 90.000 habitantes, un caudal medio de 30.000 m3 y un caudal máximo en tiempo de lluvia de 5.623 m3. Su coste, de 16.223.000 euros, ha sido financiado en un 60% por la Diputación de Gipuzkoa y en un 40 % por el Consorcio de Aguas de Gipuzkoa.
Esta infraestructura está integrada en el convenio de colaboración firmado en el año 2000 entre la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Consorcio de Aguas territorial, que comprendía un conjunto de obras hidráulicas por un presupuesto total de 26 millones de euros, que ya están en su totalidad ejecutadas y en servicio.
En su inauguración estuvieron presentes la consejera de Medio Ambiente, Esther Larrañaga, además del diputado general, Joxe Joan González de Txabarri; la presidenta de las Juntas Generales de Gipuzkoa, Leire Ereño; el diputado para el Desarrollo Sostenible, Luis Mari Oyarbide; el presidente del Consorcio de Aguas de Gipuzkoa, Bittoriano Gallastegi; y la alcaldesa de Elgoibar, Marivi Agirregomezkorta.
El agua residual se bombea a la EDAR con 4 bombas con una capacidad total de 2.300 litros/segundo. Los procesos de depuración son físicos y biológicos. Los primeros tratamientos -físicos- eliminan contaminantes mediante procesos sencillos, como desbaste para sólidos gruesos, desarenado y decantación con tres tanques circulares de 30 metros de diámetro.
Los de tipo biológico utilizan mecanismos naturales para la transformación de los contaminantes orgánicos y el amoniaco en sustancias inertes, como CO2 y N2, que pasan a la atmósfera.
Sistema desarrollado
En Apraitz se ha aplicado un sistema denominado SBR, ampliamente utilizado en otros países desarrollados como Alemania, Canadá o Bélgica, pero novedoso en el Estado.
A través de este sistema, los tres procesos básicos de la depuración biológica (denitrificación, nitrificación y decantación) se realizan secuencialmente en un mismo tanque.
Cada tanque del sistema realiza en ciclos de seis horas los procesos de llenado, denitrificación, nitrificación y sedimentación y vaciado. Se necesitan, por lo tanto, al menos dos reactores para que el agua residual que fluye de contínuo llene alternativamente los tanques en servicio.
La EDAR de Apraitz tiene seis tanques con un volumen total de 28.500 m3. Cada uno de los tanques va equipado con todos los equipos necesarios para los diferentes procesos de un ciclo: válvulas de llenado, agitador, aireación con difusores y una soplante por reactor más otra de reserva, decantador y válvula de vaciado.
Incorpora también la instrumentación necesaria para controlar la duración de un proceso y cambio al proceso siguiente. Inicialmente se han equipado en su totalidad cuatro de los seis tanques, los necesarios para el caudal actual de entrada.
La ventaja del sistema SBR frente al convencional es que la duración de cada proceso puede adaptarse a las condiciones cambiantes en el agua residual o en la temperatura. Con este tratamiento se puede optimizar el rendimiento en la eliminación de contaminantes, además de ahorrar energía. |