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Sistiaga con uno de sus dibujos en la presentación de la exposición. Iraola |
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Erotismo con improvisaciones musicales
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‘‘Suite erotique’’, dibujos y fotografías de josé antonio sistiaga en el km de donostia
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Edorta Kortadi Donostia
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La fotografía muestra a José Antonio Sistiaga mientras dibuja a una modelo.
En la historia del arte y de la cultura, casi siempre se ha tocado de forma más o menos explícita el tema del desnudo erótico, solo o en pareja. Desde las manifestaciones de los pueblos primitivos, pasando por los autores del Siglo de Oro, hasta casi las vanguardias históricas, siempre ha habido plasmaciones, más o menos afortunados, del desnudo humano en actos de amor eróticos o pornográficos.
Desde las grandes madres prehistóricas, pasando por los falócratas griegos, o las Venus del Renacimiento y el Siglo de Oro, hasta los dibujos y esculturas más explícitas de las vanguardias (Matisse, Rodin, Müller, Duchamp, Dalí, Brancusi, Picasso, Schielle, Manzoni, Klein, Fischl...) el acto de amor entre seres humanos ha sido plasmado en innumerables obras de la historia del arte.
En esta línea continua parece moverse también la ‘‘Suite Erotique’’ de Jose Antonio Sistiaga presentada en la Ganbara del Koldo Mitxelena, con un aparato escenográfico de Alvaro Matxinbarrena y textos de Dominique Noguez y Miguel Sánchez-Ostiz. 24 dibujos y dos fotografias forman el conjunto.
Se trata de una selección de dibujos de temática erótica que el pintor y cineasta abstracto realizó entre 1980-92 con ceras de color azul prusia sobre papel fidelys blanco 50,8 x 37,5.
El autor realizó rápidamente sobre la superficie blanca rasgos y anatomías fragmentadas del cuerpo de los amantes, tratando de captar de manera fría y aislada escenas y actos de amor en un azul prusia, que enfría y calienta a la vez, la calidez de los propios actos. Son como improvisaciones musicales sobre el piano, al decir del propio artista. Son bosquejos y dibujos rápidos, trazados impulsivamente por el amante sobre el blanco y el cuerpo de la amante.
Surgen así un buen número de dibujos, suaves y ligeramente presionados sobre el papel, de gran fuerza y elegancia al mismo tiempo. Son como suspiros rápidos y alados que diseñan y contonean el cuerpo y la anatomía de la amada y el amado. Son bosquejos y anotaciones minimal del cuerpo soñado y fantaseado. En cada sesión se realizaron muchos dibujos, a toda velocidad, sin retoques, ni borrados. Luego algunos se seleccionaron y son los presentados.
Lo cierto es que la belleza de lo plasmado salta a la vida, y todo resulta, como en un ballet corporal, ennoblecido, insinuado y entreverado. |
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