El FBI utilizó incorrectamente su poder para obtener grabaciones telefónicas y otras informaciones sobre individuos en casos de seguridad nacional, relacionados con sospechosos de terrorismo o espionaje, según un informe del Departamento de Justicia de EE.UU. que será divulgado hoy y su director, Robert Mueller, asumió ya ayer públicamente la culpabilidad en el uso ilegal de la Ley Antiterrorista.
El informe, del que se hacen eco varios medios estadounidenses como "The Washington Post", revela que se han encontrado 22 posibles incumplimientos del reglamento interno del FBI y del Departamento de Justicia, algunos de ellos potenciales violaciones de la ley, en el uso de 293 requerimientos de información a ciudadanos. Esas peticiones (conocidas como "national security letters" en inglés) permiten al FBI grabar llamadas telefónicas y obtener datos financieros y sobre negocios sin autorización judicial.
Con la aprobación, tras los atentados del 11-S, de la "Ley Patriot", que acentúa las medidas antiterroristas, se eliminó la necesidad de que los agentes federales argumentasen razones específicas para esos requerimientos y actualmente sólo necesitan indicar que son relevantes.
Tras conocerse el informe, el director del FBI, Robert Mueller, insistió en que la culpabilidad plena es suya por no haber ordenado una auditoría interna. «Mi máxima preocupación es que no vimos los errores», dijo. |