El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y el de Brasil, Luiz Inazio Lula da Silva, anunciaron ayer un acuerdo de cooperación tecnológica para la producción de etanol, un biocombustible que consideran permitirá reducir la dependencia del petróleo.
En una declaración conjunta efectuada en un centro de transporte de combustible en las afueras de Sao Paulo, ambos mandatarios afirmaron que el acuerdo, suscrito por la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y el ministro de Exteriores brasileño, Celso Amorim, es «ambicioso» y contribuirá a «descontaminar» la Tierra.
Lula hizo referencia a las protestas de los últimos días en Sao Paulo, en las que los manifestantes han denunciado el acuerdo como peligroso, porque puede restar fuentes de alimentación, como el maíz, o conducir a la eliminación de bosques tropicales para dedicar terreno a esos cultivos.
Pero el gobernante brasileño aseguró que el acuerdo permitirá desarrollar tecnología de manera que se pueda obtener etanol «sin afectar al suministro de alimentos o sin dañar a los bosques tropicales».
Por su parte, Bush dijo que permitirá diversificar el suministro de combustible. «Cuando se es dependiente del petróleo, tienes un problema de seguridad nacional; esto quiere decir que dependes de las decisiones de otros países», explicó.
Además, el acuerdo «conviene a nuestros intereses económicos», pues «en un mundo globalizado, si aumenta la demanda en China o India, sube el precio del petróleo en nuestros países». |