«Las urnas han lanzado el claro mensaje de que quieren la autonomía» Bertie Ahern Primer ministro Rep. de Irlanda «La vuelta de las instituciones es una oportunidad de proporción histórica» Tony Blair Primer ministro del Reino Unido
|
|
Los resultados electorales de Irlanda del Norte, que consolidan a los radicales unionistas y nacionalistas como primera y segunda fuerza política, confirmaron ayer que sus líderes, Ian Paisley y Gerry Adams, están condenados a entenderse. Londres y Dublín, además, urgen a ambas formaciones llegar al acuerdo de Gobierno y las primeras indicaciones al respecto se produjeron en la misma tarde de ayer incluso antes de conocerse los resultados finales que daban una subida de seis escaños al DUP y de cuatro al Sinn Féin.
De hecho, el ministro británico para Irlanda del Norte, Peter Hain, se desplazó ayer mismo a Ballymena, la localidad del condado de Antrim donde reside y vota Ian Paisley, para celebrar una reunión privada en el hotel Galgorm Maner. En dicha reunión, Hain recordó los puntos que ya expuso a Paisley hace una semana y le exhortó a buscar un acuerdo con el Sinn Féin antes del 26 de marzo.
Hain, además, llegó a Ballymena sabiendo que el electorado había vuelto a confiar al Partido Democrático Unionista (DUP) y al brazo político del IRA, el Sinn Féin, la tarea de poner el punto final al proceso de paz. Los de Paisley se alzaron con la victoria en las elecciones autonómicas de este miércoles al conseguir 36 de los 108 escaños que componen la Asamblea legislativa, seis más que en la consulta del 2003. Por su parte, el Sinn Féin, logró 28 escaños, cuatro más que en los anteriores comicios, lo que lo confirmó como el principal representante de la comunidad católica y la segunda fuerza norirlandesa.
Reunión clave el lunes
Con esos resultados, Hain advirtió de que sería una «tremenda tragedia» que los políticos se atreviesen a «dar la espalda a la ciudadanía», que según él, ha votado abrumadoramente para restaurar las instituciones autónomas. El titular del Ulster, que se reunirá con todos los partidos norirlandeses el lunes, recordó además que la fecha límite es inamovible, al tiempo que insistió en que, si no hay acuerdo, Londres suspenderá indefinidamente la Asamblea, así como los salarios de sus miembros, y administrará Irlanda del Norte en cooperación con Dublín. Es el llamado "Plan B", la opción que horroriza a los unionistas, pero que no desagrada a los republicanos, pues ven en ella un paso más hacia la ansiada reunificación.
También desde Bruselas los primeros ministros británico e irlandés, Tony Blair y Bertie Ahern, respectivamente, se refirieron ayer a los resultados. Ahern señaló que los votantes norirlandeses han lanzado en las urnas «un mensaje claro» de que desean la devolución de la autonomía a Irlanda del Norte. Tony Blair, consideró que ahora «la restauración de las instituciones autónomas representa una oportunidad de proporciones históricas».
Las otras dos formaciones que compartirían el Ejecutivo norirlandés, unionistas y republicanos moderados, así lo creen, pero poco pueden hacer para convencer al reverendo Paisley. El Partido Unionista del Ulster (UUP) y el Socialdemócrata y Laborista (SDLP) han vuelto a perder autoridad política. El UUP perdió seis diputados y se quedó con 18 escaños, mientras que el SDLP obtuvo el 15,2% de los sufragios y perdió dos de los dieciocho representantes que tenía.
A parte del DUP y el Sinn Féin, sólo aumentó su representación el Partido Alianza, de carácter mixto, que pasó de 6 a 7 parlamentarios. El Partido Unionista Progresista (PUP), vinculado a la paramilitar Fuerza de Voluntarios del Ulster (UVF), y el candidato independiente Kieran Deeny, conservaron cada uno su escaño mientras los Verdes lograron otro por primera vez. |