Begoña Vila, 43 años, vecina de Santurtzi. Su marido falleció hace seis meses de cáncer por exposición al amianto. Foto: J.M. Martínez
Vidas accidentadas
Tres víctimas de siniestros laborales y una viuda relatan el drama humano que viven miles de personas por la falta de seguridad en los centros de trabajo Sus vidas son el efecto colateral de un sistema productivo que avanza a una velocidad endiablada. Cada año, y casi cada mes, aparecen nuevas estadísticas que trazan la última hora en la evolución de la siniestralidad laboral. Pero las cifras no dicen nada del reguero de tragedias personales que dejan en el camino los accidentes, un preocupante fenómeno al que no se le halla solución.
El negocio inmobiliario aportará el 25% del negocio del Banco Guipuzcoano
El consejo controla el 33% del capital y reitera su vocación de «banco independiente»
"EPPUR SI MUOVE"
El número de visitantes extranjeros en Ferroforma se ha incrementado en un 23%, procedentes de 90 países
Casi 24.500 profesionales han asistido a la feria bianual de ferretería y bricolaje finalizada ayer en el recinto del BEC en Barakaldo