EL PRESIDENTE francés, Jacques Chirac, anunció ayer «con mucha emoción» que no buscará un tercer mandato en las elecciones de abril-mayo, y instó a sus compatriotas a confiar en sí mismos y en Francia, a rechazar los extremismos y a comprometerse con la «vital» construcción de la Unión Europea. También evitó, de momento al menos, otorgar su apoyo a Nicolas Sarkozy, el candidato de la derecha.
A seis semanas de la primera vuelta de las Presidenciales y cuatro décadas después de entrar en la política, Chirac, de 74 años y casi doce en el Elíseo, confirmó que dejará su cargo el 16 de mayo, en un breve y sobrio discurso radio-televisado. «Al término del mandato que me habéis confiado, llegará el momento de serviros de otra manera. No solicitaré vuestros votos para un nuevo mandato», afirmó el primer presidente de la V República que deja la jefatura de Estado por voluntad propia.
«De una forma diferente pero con un entusiasmo intacto y la misma pasión de actuar por vo-sotros, seguiré librando los combates que son los nuestros, los combates de toda mi vida, por la justicia, el progreso, la paz, la grandeza de Francia», prometió.
En este mensaje con aires de despedida y testamento político, en el que expresó su «amor» por Francia y los franceses, dijo, tal como se preveía, que dejaba para más adelante su pronunciamiento sobre los postulantes en liza para sucederle.
El trío de cabeza en los sondeos lo constituyen el conservador Nicolas Sarkozy, el llamado "hijo rebelde" que espera recibir su apoyo; la socialista Ségolène Royal y el centrista François Bayrou. Según los allegados de Chirac, éste quería dirigirse a todos sus compatriotas, por encima de las divisiones izquierda-derecha.
Nada aficionado a los balances, se limitó a reivindicar brevemente, pero «con orgullo», el «trabajo que hemos hecho juntos». Este neogaullista con voz de izquierdas ante las grandes causas globales citó el restablecimiento de los «valores esenciales» de la República, como el laicismo; reformas «importantes» como la de las pensiones; «el retroceso de la delincuencia», y la bajada del paro, y lamentó no haber logrado «zarandear más los conservadurismos y egoísmos» para responder a las dificultades de ciertos franceses.
Si bien no estará callado durante la campaña, quiso aprovechar este momento histórico para lanzar a sus compatriotas cuatro mensajes para él esenciales, con la vista puesta en el futuro: Primero, «no transijáis nunca con el extremismo, el racismo, el antisemitismo o el rechazo del otro». Segundo, los franceses deben «confiar en sí mismos y en Francia» y tercero Europa, lamentando el "no" que dieron los franceses a la Constitución europea. |