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Miguel Sanz saluda a Jaime Ignacio del Burgo, ayer en Iruñea. Efe |
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Sanz está dispuesto a usar el polígrafo para demostrar que dice la verdad
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El presidente navarro quiere evidenciar así que «Navarra está en la negociación»
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Efe Iruñea
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El presidente de UPN y del Gobierno foral, Miguel Sanz, se mostró ayer dispuesto a someterse al polígrafo para demostrar que dice la verdad cuando afirma que «Navarra ha estado y sigue estando en el punto de mira de Batasuna-ETA» y está «dentro del proceso de negociación».
Sanz se pronunció en este sentido en la asamblea de afiliados de UPN que se celebró ayer en Iruñea y en la que los diferentes ponentes recordaron a las víctimas del terrorismo, por las que además se guardó un minuto de silencio.
Asimismo instaron a participar en la manifestación que el Gobierno foral ha convocado para el próximo sábado en la capital navarra con el lema "Fuero y libertad. Navarra no es negociable".
En su intervención, Sanz aseguró que está dispuesto a articular un diálogo y un debate para que los ciudadanos sepan quién miente cuando se habla de que Navarra «está en riesgo» y subrayó que, incluso, está dispuesto a someterse al polígrafo, tras lo que realizó varias alusiones al mismo, que recordaron a algunos programas televisivos. Así dijo que «cuando pregunten a Zapatero si ha liberado a De Juana por razones humanitarias dirá que sí y el polígrafo dirá que no dice la verdad» y cuando le pregunten al presidente del Ejecutivo español si es verdad que «detrás de esa liberación hay algunos acuerdos ocultos en relación con Navarra dirá que no y el polígrafo dirá que no dice la verdad».
Frente a esto sostuvo que el polígrafo dirá que él, Miguel Sanz, dice la verdad cuando afirma que «Navarra está y sigue estando en el punto de mira de Batasuna-ETA en el proceso de negociación que no ha sido interrumpido por los atentados de Barajas».
Sanz recalcó que «es verdad que Navarra está en este proceso de negociación en el que presidente Zapatero y sólo él y su gobierno se ha metido con el único afán de intentar pasar a la historia, a cambio de lo que sea, como el presidente que ha sido capaz de terminar con el terrorismo».
Ese objetivo, que, reconoció, es «perfectamente legítimo, loable y plausible», es «un objetivo que no puede ser satisfecho nunca porque la banda terrorista nunca puede ser un interlocutor válido desde el punto de vista democrático para negociar nada con un presidente democrático de un Gobierno de España». A esto añadió que «las víctimas del terrorismo merecen dignidad, justicia y reconocimiento». |
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