LA MANIFESTACIÓN celebrada el pasado sábado en Madrid por el PP contra la política antiterrorista del Gobierno Zapatero y, singularmente, para protestar por la concesión de prisión atenuada a De Juana Chaos no parece haber amilanado al Partido Socialista. La tensión creciente entre las dos principales formaciones políticas de España quedó reflejada ayer en las palabras del secretario de Organización del PSOE, José Blanco, al señalar que «a Rajoy le parecieron muchos los que asistieron» a la manifestación, pero son la mitad, dijo, de las víctimas del conflicto de Irak y del 11-M, y a «estos no les ha dedicado ni un sólo minuto» de atención.
El dirigente socialista realizó estas declaraciones en su discurso de clausura de las Jornadas ‘Ciudad Digital’, que se celebraron en Huesca. Blanco, quien ironizó al afirmar que «algunos tienen mucha prisa en no perder unas elecciones», señaló que «no quiero que las ganemos por el camino fácil, que sería la desconfianza de la ciudadanía hacia esta derecha extrema y radical, que hará que la gente les enseñe el camino de la renovación».
«En una cosa -subrayó- estoy de acuerdo con Mariano Rajoy: dijo hace unos días que para ser presidente del Gobierno se necesitaba algo más que ser español y mayor de edad, se necesita que la gente te vote porque no vale sólo con la aclamación, y por eso Rajoy nunca será presidente del Gobierno de España».
Respecto a la marcha del PP en Madrid, resaltó que a Mariano Rajoy «le parecen muchos -refiriéndose al número de manifestantes- y son la mitad de los que han muerto en la guerra de Irak». Asimismo, José Blanco se dirigió a Rajoy, para decirle, en referencia a las víctimas del 11-M, que «no les ha dedicado ni un minuto en su discurso; para él no existen, ni para la conciencia de los dirigentes del PP».
La dureza en las palabras del dirigente socialista refleja el clima que atraviesan las relaciones entre ambas formaciones justo cuando se cumplen tres años de la matanza del 11-M y de las elecciones generales. La insistencia del PP en salir a la calle para protestar por lo que antaño era considerado un asunto de Estado sigue crispando los ánimos. Las referencias de los manifestantes equiparando a Zapatero con ETA han hecho que en el PSOE consideren superadas todas las líneas rojas que deben marcar el tono de mínima corrección y lealtad en las relaciones entre partidos.
Todos «ciegos»
Fiel reflejo de esta situación fueron ayer las palabras del secretario general de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, quien criticó «el ojo por ojo que hacen el PP y el PSOE», porque «acabará por dejarnos ciegos a todos». En un acto municipalista celebrado en Urgell (Lleida), Duran aseguró que el «éxito» de la marcha del PP responde a que «el Gobierno no ha sabido explicar bien las cosas y le ha faltado liderazgo».
Duran criticó al presidente del PP, Mariano Rajoy, por utilizar la idea de que «España está en peligro» y el PP es «el salvador». Le acusó de intentar «llegar al Gobierno a cualquier precio» sembrando la «crispación y confrontación». En este sentido, Duran explicó que «ya hace tres años que España está en peligro y ellos la salvan, pero desgraciadamente y si algún problema hay es el de la confrontación política entre los dos grandes partidos»
El líder de IU, Gaspar Llamazares, abundó en las críticas al PP y denunció que ahora se presente ante la sociedad como «garante» de una política antiterrorista «firme y eficaz» cuando su etapa al frente del Gobierno terminó con el atentado más grande de la historia de España. A su juicio, «sobran declaraciones ampulosas» de los ‘populares’ en torno a una cuestión tan delicada. |