El pleno del Parlamento vasco apoyó ayer «con firmeza» y defendió «decididamente» la conexión de la nueva Red Ferroviaria Vasca, más conocida como "Y" vasca, con la Red de Alta Velocidad en Aquitania, como «puerta hacia Europa», al tiempo que se congratuló por la decisión adoptada por la RFF (el ADIF francés) el pasado 8 de marzo, que apoyó esta conexión.
La Cámara autonómica aprobó, con los votos a favor de PNV, PSE, PP y EA, y el rechazo de EHAK, EB y Aralar, una enmienda de transacción a una proposición no de ley del PP, en la que se indicaba que «el Parlamento es consciente de la importancia estratégica del Eje Atlántico Ferroviario Suroeste, Oporto-Madrid-Vitoria-Dax-París, conocido como proyecto número 3», y que en consecuencia «apoya con firmeza y defiende decididamente la conexión de la Nueva Red Ferroviaria vasca con la Red de Alta Velocidad en Aquitania, como puerta hacia Europa».
En la propuesta se explica que el escenario número tres es «la nueva infraestructura de alta velocidad que parte de Burdeos, continúa por el Este de las Landas y posibilita la conexión con la "Y" vasca.
Desde el PNV, Juan Antonio Arieta-Araunabeña, destacó el trabajo «serio» de los Gobiernos vasco y central en este tema y calificó de «vital» la conexión de la Y con la red de Aquitania», al tiempo que condenó el ataque sufrido por varios camiones de la empresa constructora Altuna y Uria (adjudicataria del TAV) estacionados en Azpeitia, que fueron dañados y pintados con consignas en contra del proyecto. El resto de los representantes de los grupos parlamentarios, excepto el de EHAK, se pronunciaron en el mismo sentido.
El representante del PSE, Oscar Rodríguez, se felicitó por el acuerdo alcanzado y aseguró que «la mayoría social y política de este país apoya el proyecto de la Y» y se preguntó por el modelo de progreso que defiende Ezker Abertzalea.
El parlamentario de EHAK, Julián Martínez, mostró su rechazo a este proyecto, criticó la «oscura gestión que ha hecho el Gobierno vasco de este proyecto» e informó de que en una encuesta reciente se indica que «el 75% de los ciudadanos asegura que no ha tenido información sobre el mismo y no ha tenido oportunidad de opinar». Por su lado, el parlamentario de EB, Oskar Matute, manifestó también su oposición al TAV porque «no es un proyecto sostenible. |